
LA PAZ. Indígenas amazónicos que marchan desde hace dos meses recorren este miércoles el tramo final de 12 km hasta la ciudad de La Paz, donde exigirán al gobierno del presidente boliviano Evo Morales la anulación de un proyecto carretero que atraviesa una reserva ecológica.
Centenares de marchistas -que recorrieron unos 600 km durante 65 días- recorren algunos trechos a través de una cadena humana que respalda con vítores y aplausos la causa indígena.
Los paceños aguardan para darles la bienvenida a la ciudad luego que la población se solidarizara mayoritariamente con su pedido, mientras la alcaldía opositora de La Paz prepara un acto de recepción en la plaza de San Francisco, un espacio público que congrega actos políticos y sociales en el centro de la ciudad.
La marcha -que posiblemente se convertirá en una masiva manifestación al llegar a la sede de Gobierno- "va a intentar llegar a la plaza Murillo, donde se halla el palacio presidencial y la Catedral, donde queremos que haya una reflexión de Dios y con el gobierno", dijo Fernando Vargas, uno de los líderes de la caminata.
Acompañando a la caminata, el arzobispo de El Alto, monseñor Jesús Juárez, dijo a la AFP que la Iglesia Católica oficiará una misa para que las partes en conflicto "encuentren alivio y consuelo y para que se ablanden los corazones".
Sólo después de pasados los actos de bienvenida los marchistas evaluarán la oferta del presidente Morales de entablar un diálogo, apuntó Vargas.
A nombre de Morales, el ministro de la Presidencia, Carlos Romero, envió una nota la noche del martes a la marcha indígena para "invitarlos a dialogar directamente una vez que ésta arribe a la ciudad de La Paz".
Los indígenas amazónicas piden anular un proyecto para pasar una carretera por un parque natural, que es una reserva ecológica donde habitan unos 50.000 nativos. El gobierno ha ofrecido hacer una consulta previa, una propuesta rechazada por los indígenas.
Los amazónicos tienen un amplio respaldo de la población, especialmente tras el 25 de septiembre, cuando fueron atacados por la Policía, que quiso dispersarlos, una acción que ha generado fuertes críticas contra el gobierno de Morales.(AFP)





