La visita del viceministro de Relaciones Laborales, Juan Fernando Salazar, a la Comisión de lo Laboral se realizó ayer en medio de riñas entre el funcionario, legisladores de oposición y representantes de trabajadores y servidores públicos.
Fernández asistió en lugar del ministro del ramo, Richard Espinosa, que fue convocado para que explique la aplicación del decreto 813, que dispone la compra obligatoria de renuncias a escala nacional.
Salazar dijo que lo que busca el Gobierno es la excelencia en el sector público, pero Jorge Escala (MPD) y Nivea Vélez (ARE) refutaron esa tesis y denunciaron que no hay ningún estudio técnico que sustente la aseveración de Espinosa y de la ministra de la PolÃtica, Doris Soliz, de que quienes están siendo separados de sus puestos son empleados incapaces o corruptos.
Escala llamó "caretuco" y "sinvergüenza" a Salazar. Vélez denunció la presencia de infiltrados del Régimen, a los que Enrique HerrerÃa llamó "sapos criollos". Miguel GarcÃa, de la Fedesep; Carlos Figeroa, de la Federación Médica, y Alfredo Aguilar, del sector carcelario, también fustigaron a Salazar. (LGP)







