La tragedia en venezuela suma 41 muertos

El incendio provocado la madrugada del sábado por una devastadora explosión en la refinería de Amuay, la principal de Venezuela, continuaba activo hasta ayer, más de 30 horas después del siniestro cuya cifra de muertos se elevó a 41.

Esto luego de que ayer se reportara el deceso de dos de los 86 heridos, en un hecho que y sumió al país en un duelo nacional decretado por el presidente Hugo Chávez.

El vicepresidente, Elías Jaua, dijo a media mañana de ayer que la noche del sábado efectivos bomberiles de la estatal Pdvsa y de las alcaldías batallaron contra el viento que hizo complejas las operaciones para extinguir las llamas.

Dijo que el fuego se mantenía en dos tanques de crudo, de los nueve afectados tras la explosión y explicó que unas 20 de las 200 familias que vieron sus casas afectadas fueron albergadas en una base naval cercana.

Las llamas que salían de los tanques eran de unos 100 metros de ancho y más de 50 metros de alto, y podían apreciarse claramente desde varios kilómetros de distancia.

"¿Qué podría pasar en el peor de los casos? Que no los podamos apagar (los dos tanques) y estimamos por lo menos un par de días hasta que se consuman en su totalidad", explicó el gerente de refinación de PDVSA, Jesús Luongo, para quien esta posibilidad no reviste ningún riesgo.

El incendio se desató por una fuga de gas en el patio de tanques de almacenamiento. El presidente Chávez, que está en plena campaña para buscar su reelección en los comicios del 7 de octubre, ordenó la apertura de una investigación para esclarecer las causas, pues se trata del peor siniestro ocurrido en una instalación de la estatal Pdvsa y uno de los más graves del mundo durante los últimos 25 años, es decir desde 1997.

El ministro de Petróleo y presidente de la estatal, Rafael Ramírez, reiteró que el suministro interno de combustibles no se verá afectado y Rafael Quiroz descartó problemas con las exportaciones de crudo. (AFP)