La evacuación no funcionó en el edificio
Brigadas de Criminalística y el Cuerpo de Bomberos llegaron a hacer el reconocimiento del edificio de Las Cámaras tras un incendio que dejó 3 víctimas y 19 heridos.
Alas 08:00 de ayer, ocho equipos de criminalística y dos del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) junto a miembros del Cuerpo de Bomberos iniciaron el proceso de peritaje en la torre A del edificio Las Cámaras, donde el pasado lunes se registró un incendio que dejó 3 personas fallecidas y 19 heridos.
En las afueras del lugar, en el cual también funciona una segunda torre donde empresas particulares cuentan con oficinas, trabajadores se aglomeraban en la puerta principal para preguntar cuándo podrían retirar sus pertenencias que, debido al estado de emergencia, debieron abandonar precipitadamente.
Entre ellos se encontraba Carlos Salazar, padre de un joven con el mismo nombre que se encontraba en la Cámara de Industrias realizando un trámite cuando el humo empezó a invadir las oficinas de vidrio forrado.
"Mi hijo logró salir con una soga que improvisaron en el cuarto piso, pero inhaló mucho humo y tiene quemaduras en las manos debido a que se deslizó por la cuerda, así que aún se encuentra en la Clínica Kennedy", señaló.
Según médicos de la casa de salud, cuatro de las 15 personas que fueron ingresadas permanecen en Cuidados Intensivos, con complicaciones en las vías respiratorias.
Entre los pacientes que se encuentran en condición estable está Lourdes Flores, colaboradora de Cervecería Nacional, quien se encontraba recibiendo un curso de capacitación en el sitio y que cayó de una soga cuando se producía el rescate.
Según Édgar Lama, director del Hospital Clínica Kennedy, la caída le provocó a la joven embarazada, una fractura en la cadera que, además, indujo el desprendimiento de la placenta, por lo que los médicos no pudieron salvar al neonato de 30 semanas de gestación.
Mientras los equipos de forenses recorrían los pisos, los trabajadores de las torres comentaban entre sí sus experiencias intentando salir de sus puestos de trabajo. Había discrepancias en el tema de las alarmas, pues los trabajadores de la Torre B decían no haber escuchado los avisos de emergencia, mientras que en la Torre A señalaban que estas sonaban a menudo y que por ello ignoraron la advertencia.
"La alarma contra incendios sonaba por lo menos tres veces al mes, por eso nadie le prestó atención. Cuando ya sentimos el humo, corrí con varios compañeros a la salida de emergencia. Estaba llena de humo y no se podía ver nada, pero logramos salir ilesos", comentó un trabajador.
Sobre las salidas de emergencia también hay versiones contrarias. La empleada Glenda Mejía sostiene que dichas puertas solo pueden ser abiertas por quienes tienen una tarjeta magnética, asunto que fue negado por el presidente de la Cámara de la Construcción, José Centeno.
El plan de evacuación fue uno de los mayores inconvenientes registrados en la escena pues, pese a que este contaba con la salida de emergencia, las puertas externas de esta permanecieron abiertas, lo que, según el primer jefe del Cuerpo de Bomberos, provocó que el espacio se llenara de humo.
Cucalón informó que se habían realizado simulacros de incendio en el sitio, pero que estos se organizaban por empresa y no por edificación.
Según el fiscal encargado del caso, Jackson Lima, no se darán a conocer las causas del flagelo hasta que no se elabore un informe tras el proceso de peritaje, pero extraoficialmente indicó que al parecer este se habría originado debido a un cortocircuito en el subsuelo dos y que, debido a la falta de salidas para despejar el humo, este contaminó los pisos superiores.
Marcelo Tobar, comandante de la Zona Nº 8, indicó que un patrullero que pasaba por la zona fue el primero en dar la voz de alerta, tras el cual unidades de la policía comunitaria de la Kennedy y Av. de Las Américas acudieron al sitio e implementaron un toldo improvisado para que quienes estaban atrapados en el cuarto piso pudieran escapar. Una menor de tres años fue la primera en ser rescatada.
"Los oficiales impidieron que cuatro personas se lanzaran de las ventanas, permitiéndonos salvar más vidas", expresó.
A la 13:00 la Torre A fue entregada a la institución para que iniciara las labores de limpieza. Se le permitió el ingreso a tres empleados de cada oficina para que retiren los objetos personales de los colaboradores. No obstante, esta permanecerá clausurada indefinidamente.
Mientras tanto, el sepelio de la contadora de la Cámara de Industrias, Jackeline Alvarado Flores, quien falleció tras caer del edificio, se llevó a cabo a las 17:00 en el Cementerio General de Guayaquil. Al sitio acudieron familiares y amigos.
Estefanía Cepeda de 25 años , y quien laboraba como recepcionista en la misma entidad, fueron velados en el cementerio Jardines de Esperanza, el acceso a la prensa estuvo restringido. (MT)
Testimonios de una jornada de pánico
"Fallaron los planes de evacuación"
"El edificio cuenta con las normas de seguridad vigentes al momento, aquí lo que pudo haber fallado son los planes de evacuación", señaló el primer jefe del Cuerpo de Bomberos Martín Cucalón.
Acudió a la escena junto al personal de Criminalística la mañana de ayer para realizar las labores de investigación al interior de la Torre A del Edificio.
Añadió que debido a la estructura del sitio y la falta de ventilacíón, el humo se propagó rápidamente a través de los ductos del aire acondicionado.
"El humo subió a través de los ductos del aire acondicionado y porque, por el susto y el pánico, las personas dejaron las puertas de emergencia abiertas", indicó.
Cucalón añadió que el edificio contaba con medidas de emergencia, pero que preparar a los empleados sobre como reaccionar en caso de suscitarse un incendio, es responsabilidad de cada empresa y que para ello se pueden contactar con el Cuerpo de Bomberos.
450 bomberos voluntarios acudieron al incendio.
"Subimos al techo a escapar del humo"
Arminda Vallejo, gerente de la Cámara de la Construcción, ubicada en el 4to piso, fue rescatada junto a ocho personas desde la azotea del edificio por helicópteros del Ala de Combate 22 de la Fuerza Aérea Ecuatoriana.
"Nos encontrábamos almorzando en el área en la oficina, cuando empezamos a sentir el humo. Nos dio tos y el humo contaminó todo, así que nos organizamos para salir hasta las escaleras de emergencia", señaló.
Vallejo señaló que una vez en el corredor el humo impedía la visibilidad, incluso en la escalera alterna.
"Intentamos bajar, pero nos ahogábamos, así que empezamos a subir hasta la terraza. Nunca escuché a las personas de los otros edificios, no sé como habrán salido", expresó.
En la terraza estuvo, según señala, aproximadamente una hora, debido a que el exceso de antenas impedían que los helicópeteros de la Fuerza Aerea Ecuatoriana aterricen.
"Fueron las horas más largas de mi vida, pensé que iba a morir", dijo.
"Improvisamos una cama elástica"
El policía Ronald Silva y el cabo Segundo León estuvieron en el primer grupo de oficiales en llegar a la escena.
Señalarón que al llegar observaron a Lourdes Flores, quien estaba embarazada y a otras tres personas, entre ellas una menor de edad, intentar salir por las ventanas de la torre empresarial.
"Les pedimos que esperen, que ya íbamos por ayuda y conseguimos mantas de la UPC de la Av. de las Américas. Con ellas improvisamos una cama elástica para que los ciudadanos se pudieran lanzar. La primera en saltar fue la niña, de unos tres años, luego las otras tres personas", indicó León.
No obstante, al no lograr sostener de la cuerda por la que descendía, Flores cayó contra el cuerpo del oficial Silva.
"Ella no aguantó más, se soltó y cayó sobre mí, con lo que pude amortiguar su caída. Cuando los paramédicos se la llevaron me agradeció. Me siento muy apenado de que haya perdido a su bebé", expresó.






