Análisis de HOY
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El ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti ha escrito en El País de Madrid, otro de los diarios tachados por el Régimen, un importante análisis sobre la situación de nuestra América. En él, hace notar el inusitado incremento en compra de armamento en los últimos nueve años. Es vergonzoso reconocer que América del Sur ha gastado "$34 100 millones de dólares el año pasado, 50% más que en 1999, cuando el promedio mundial, pese a todos los conflictos, está bastante por debajo, ubicándose en un 2,4% del PIB mundial, porcentaje superado ampliamente por Colombia (4,1%), el Ecuador (3,6%) y Chile (4,1%)". Una región que no tiene conflictos externos y en la que, a excepción de Colombia, los países han logrado controlar sus desavenencias internas sin tener que recurrir a las armas. Una región en la que la desigualdad, la falta de oportunidades, la democracia, se encuentran en permanente peligro.
El Ecuador, especialmente en estos dos últimos años, ha efectuado un inaudito gasto militar. Si bien antes de 1999 la razón para hacerlo radicaba en la permanente confrontación con el Perú, solucionado el impasse territorial, no había razón para que los gastos e inversiones militares siguieran en aumento.
La incursión de Colombia en Angostura ha disparado el patrioterismo buscando justificar la urgente inversión en armamentos. Aviones no tripulados para que reemplacen a los de los Estados Unidos que operaban desde la base de Manta. Naves Tucano para controlar la frontera de más de 600 km con Colombia. Armas de todo calibre, chalecos antibalas, vehículos para desfiles, helicópteros de faena y de paseo, etc. Todo este esfuerzo nacional para "protegernos" de los enemigos reales o no con los que el presidente sueña las noches. El ministro de Defensa, antes enemigo declarado del armamentismo y las actividades militares, parece convertido en comprador compulsivo supuestamente en defensa de la integridad nacional. El Ecuador, según los datos reportados por Sanguinetti, se encuentra atrás de Colombia y muy por encima de otros países del continente en su gasto militar. En relación al PIB mundial, nuestro país se ubica con el 3,6% por encima del gasto mundial promedio. El excesivo gasto militar, las confrontaciones personalistas, el desperdicio de recursos públicos, la corrupción disfrazada en cambio social y el irrespeto a la opinión ajena constituyen las manifestaciones mas degradantes de un Gobierno que se alínea en el grupo regional del socialismo del siglo XXI. Mientras tanto, pese a la desmedida propaganda gubernamental, los problemas sociales siguen e inclusive se han multiplicado. Como bien sostiene Sanguinetti, cómo podemos imaginar nuevos tiempos rosados de recuperación para los países pobres cuando el futuro se pinta negro para los ricos.
Hora GMT: 21/Agosto/2009 - 05:14

21/Agosto/2009 a las 09:17
Este tema de adquirir ARMAS en forma innecesaria es extremadamente delicado. El 13 de este mes el columnistas Emilio Palacio en el Diario en Universo de Guayaquil entre otras cosas dice:-EL MINISTRO PONCE a quien el llama "POETA" se ha LLENADO DE COMISIONES EN LA COMPRA DE ARMAS PARA EL ECUADOR" la aseveracion hasta estos dias no ha sido desmentida con respecto a dichas comisiones que de seguro no seran de POEMAS,el gobierno del presidente Correa esta en la obligacion de que su secretario de estado aclare que tipo de COMISIONES le represento
la COMPRA DE ARMAS con dineros de todos los ecuatorianos.Se de la seriedad del Dr.Correa y por tal,como todos los compatriotas ahora y en la GUERRA merecemos una explicacion TRANSPARENTE en la operacion armamentista,a cargo de su ex secretario particular el ex editorialista del Universo a quien llaman digo una vez mas el "POETA" pues asi de lirico no debe quedar el TEMA.
21/Agosto/2009 a las 10:18
Es que Sanguinetti se basa en la premisa que los ricos deben ser los primeros beneficiados en todo, pequeño gran error, todo se arreglaria si los ricos tuvieran menos, y los muchos pobres tuvieran un poquito mas, y eso se puede lograr con trabajo y justicia social. Si se puede aunque Sanginetti diga que no; cuando el tuvo la oportunidad de cambiar la economia es su pais no lo hizo, ahora es facil aconsejar y decir que hay que hacer, parecido a nuestros politicos que desde afuera aconsejan, critican y dicen que hacer, y cuando tuvieron la oportunidad no hicieron nada.
Colombia y Peru son los paises con mas armamento y sofisticados equipos de destruccion, el Ecuador lamentablemente tiene que poseer algun tipo de poder disuasivo, sino habra mas Angosturas, Paquishas, etc.
21/Agosto/2009 a las 10:49
Un ratito señor Gavilánez: Si Usted posee las pruebas de las famosas comisiones a las que hace alusión, Usted o su grupo que lo auspicia presenten las documentaciones pertinentes a la Fiscalía y a la Prensa. Pero si usted está opinando solo sobre supuestos, déjeme decirle con el dolor del alma y pido disculpas a los lectores, Usted es simplemente un FARSANTE MENTIROSO, que agrede gratuitamente a la honra de las personas sin ningún fundamento.
Que fácil es inventar falsedades, y que difícil es comprobarlas.
No enseñe esas prácticas cochinas a sus hijos o familiares, son un mal ejemplo, si usted tiene la verdad, demuéstrela, pero si no la tiene, mejor manténgase en silencio. Repito: con esa oposición creo que tenemos Correa para rato.... Que Fantoches....
21/Agosto/2009 a las 11:16
Fuera las bases militares yanquis de América Latina
El presidente de Estados Unidos Barack Obama (demócrata) derrotó al candidato republicano John McCain, numerosos compatriotas se alegraron, unos por el color de Obama y otro porque se venció al candidato de Baby Bush. Pero teníamos la mayor claridad que ambos personajes del Imperio mantendrían los lineamientos básicos de la política yanqui incólumes, variando tan solo sus aspectos accesorios o tácticos.
El ejército norteamericano despliega más de medio millón de soldados, espías, técnicos, instructores, auxiliares y contratistas civiles en otros países. Para dominar los océanos y mares del mundo hemos puesto en funcionamiento aproximadamente trece destacamentos de fuerzas navales alrededor de portaaviones cuyos nombres resumen nuestra herencia marcial –Kitty Hawk, Constellation, Enterprise, John F. Kennedy, Numitz, Dwight D. Eisenhower, Carl Vinson,Theodore Roosvelt, Abraham Lincoln, George Washington, Harry S. Truman y Ronald Reagan.
Operan en numerosas bases secretas fuera de nuestro territorio para supervisar lo que las gentes del mundo –incluidos nuestros propios ciudadanos– se dicen, se comunican por fax o por correo electrónico unos a otros.
En Colombia el convenio dice de la presencia de unos 800 soldados estadounidenses, además de 600 representantes de contratistas, en siete bases colombianas para operaciones contra el terrorismo y el narcotráfico. El personal norteamericano estará en las bases de Palanquero (departamento de Cundinamarca), Apiay (Meta) y Malambo (Atlántico), y el uso eventual de Cartagena, Larandia (departamento de Caquetá), Tolemaida (Cundinamarca) y Bahía Málaga (región del Pacífico). Es factible que los estadounidenses podrían apoderarse de las bases militares colombiana en la que estarán ubicados. Así lo han hecho en otros países (Okinawa, Guantánamo, etc.) Estados Unidos tiene presencia militar en 135 países y sus generales afirman que para poner en marcha "guerras preventivas" necesitamos una "presencia mundial", lo que significa obtener la hegemonía en los lugares que todavía no se encuentran bajo nuestro dominio. Las siete bases escalarán la presencia militar norteamericana en Colombia no solo por su número y ubicación. Pues no serán solo contra el narcotráfico, sino también contra el “terrorismo”, término que, como se sabe, Washington define según sus conveniencias. Y las tropas norteamericanas podrán operar desde ellas, y sin consultarle a nadie, en otros países. ¿Alguien sensato, además, puede tener la certeza de que el Pentágono nunca actuará desde esas bases en contra de lo pactado y de Colombia, si así lo determinan sus intereses imperiales?
Pero las bases no son fortalezas militares aisladas. Sin su extensa red de bases militares en todo el mundo, los Estados Unidos no habrían podido efectuar más de 300 intervenciones militares en el extranjero durante el siglo XX. Sin ellas, habría sido mucho más difícil derrocar gobiernos latinoamericanos democráticos y simpatizantes del cambio socialista, e involucrarse tan intensamente en guerras y campañas en Asia Oriental. Y evidentemente, también habrían resultado mucho más complicadas las prolongadas campañas de bombardeo de Irak durante los años noventa, por no hablar de las invasiones de Afganistán e Irak, dirigidas por los estadounidenses, o de la invasión del Líbano por parte de Israel, respaldada también por Washington. Y si las bases de Turquía, Arabia Saudí y Diego García fueron fundamentales en estas campañas, la actual concentración de medios militares en Irak, Afganistán, Asia Central, Pakistán y los estados del Golfo permitiría a los Estados Unidos controlar o incluso invadir Irán en el futuro.
Las bases militares extranjeras están concebidas para proyectar su poder militar en todo el mundo pero, al mismo tiempo, sus consecuencias más visibles y cotidianas se hacen sentir en el ámbito local o nacional. Estas bases en Colombia viene a fortalecer el Comando Sur (USSOUTHCOM) que tiene Jurisdicción: Desde Guatemala y Belice hasta la Antártida -Polo Sur-, abarcando Cuba, Centro América, las Antillas y Sudamérica. Cubre una superficie total de 40,4 millones de Km2 extensión que ocupan 30 países que componen el subcontinente; desde el punto de vista global interviene en un espacio del 20% del macizo continental.
El golpe perpetrado en suelo ecuatoriano a las FARC el primero de marzo pasado en Sucumbíos, es la muestra de las operaciones que realiza este comando.
Este destacamento militar le es indispensable a Estados Unidos:
Para garantizar la seguridad de sus intereses en la región; y
controlar el acceso a los recursos estratégicos tales como el petróleo y las reservas de agua dulce de la Amazonia y del Guaraní, entre otros.
El comando trabaja de manera cooperativa con las fuerzas militares del Perú, El Salvador, Brasil, Honduras, Paraguay, Guatemala y Chile. (Dufour, 2008)
De Álvaro Uribe Vélez, presidente de Colombia, la historia lo condena porque ha apoyado en su patria el proyecto de muerte y tierra arrasada implementada por los paramilitares, asesinando hombres, mujeres y niños para desplazar a los campesinos para entregarle las tierras al latifundio y al capital trasnacional. Uribe ayudo a sus socios a los cuales indulto y les dio recursos económicos para que continuaran asesinando colombianos a punta de moto sierras. No podemos esperar mucho de un mandatario que infiltro la Fiscalía general de la nación y el DAS y colocó las estructuras del Estado bajo el mando paramilitar.
Los efectos dañinos y catastróficos de las bases sobre las economías locales, el medio ambiente y la salud pública; por la pérdida de poder soberano de la “nación de acogida” y la consiguiente falta de responsabilidad democrática provocada por las bases extranjeras, así como por la cuestión moral de que el propio país se convierta en cómplice de la violación del derecho internacional humanitario y de guerra. Se pasa también por el aumento de las tasas de delincuencia, la imposibilidad para la mayoría de países de acogida de juzgar a soldados estadounidenses y, más concretamente, los altos índices de violaciones, prostitución y explotación de mujeres que envuelven a las bases. Y, finalmente, por la historia de aquellos que perdieron tierras y hogares, o incluso territorios ancestrales sagrados, para dar cabida a una base extranjera, como sucedió en Diego García, Thule (Groendlandia) y Vieques (Puerto Rico).
América Latina debe tomar la iniciativa de la lucha para oponerse a la instauración de bases extranjeras a nivel mundial y a los efectos negativos que éstas generan en los ámbitos político, ambiental, social y cultural de los pueblos. Hay más de 1.000 bases militares extranjeras en todo el mundo. Estados Unidos, Rusia, China, Inglaterra, Italia tienen bases en otros países. El mayor número corresponde a Estados Unidos. Según datos oficiales, existen 737 bases estadounidenses en diversos países (cifra que no incluye a las bases militares secretas como es el caso de las 4 bases instaladas en Irak). En Alemania existen 81 bases de Estados Unidos y en Japón otras 37. Se ha constatado que las bases militares extranjeras son usadas, como sucede en Irak, para la agresión, la muerte y la destrucción.
Es nuestro deber rechazar la presencia de bases militares yanqui en América Latina debe surgir un fuerte movimientos de hombres progresistas, revolucionarios y amantes de la paz en este continente, por ahora tenemos una voz como la del presidente Chávez para liderar este movimiento en toda Latinoamérica. FUERA LAS BASES MILITARES YANQUI DE AMERICA LATINA
21/Agosto/2009 a las 12:37
Muy bien Jorge, mas didáctico no hay como ser. Pero si los opinólogos ruditos no entienden, ya no hay como pedir peras al olmo.
21/Agosto/2009 a las 13:24
Eduardo, me sorprende su analisis tan ligero, como es aquello que todo se solucionaria si los ricos tuvieran menos y los pobre mas? cual seria el mecanismo para desprender a los ricos de sus lujos y darselo a los pobres? Es acaso que usted propone el despojo arbitrario a aquellos que mas tienen y dividirlo entre los pobres? Usted cree que la sociedad ganaria con esta politica de violencia? Cree usted que los bienes privados serian mejor administrados por un estado todopoderoso en lugar de sus legitimos duenos? El progreso solo se logra con el trabajo, con educacion, con la busqueda de la equidad a traves de la imposicion de impuestos, respeto a la creatividad personal y a los capitales privados.
21/Agosto/2009 a las 13:50
Aclaracion,para el sujeto que acaba de aludirme y que aparece con el nombre de:DIEGO VILLACRES. Primero,Yo no acuso CITO la fuente y exorto a mi amigo presidente que obligue al referido ministro de estado,que ACLARE la aseveracion del COLUMNISTA Emilio Palacio. Hagan bien su trabajo y ademas indaguen quien es el que opina,si tiene autoridad MORAL o no para llamar la atencion del primer mandatario.Lo que sostiene el citado editorialista es una VERGUENZA para quienes estuvimos en el entorno del hoy lider de:PATRIA ALTIVA Y SOBERANA. Yo opino con autoridad,con sentido etico y lo que es mas con nombre propio.
Para su mejor entendimeinto soy Lcdo.En comunicacion RG- 438 Colegio de periodistas del Guayas y nunca me han alquilado para lo que usted indignamente ahora hace:CONTRARRESTAR torpemente la la aseveracion PUBLICA que he CITADO.Nota:Si es del equipo de los ROSA es parte de los conspiradores enquistados en CARONDELET. Este contenido es tambien para el otro sujeto que aparece como JORGE AYALA. Espero colegas del Diario HOY publiquen esta debida aclaracion, que amerito por la tonta actitud referida en mi opinion ya publicada por ustedes.
21/Agosto/2009 a las 14:16
Miren ya apareció el paladín de la democracia, el señor Villacreces quien es gran defensor de los dictadores Chávez y Castro.. por cierto este pobre hombre se mataba hablando del ATRACO BANCARIO Y DEL ROBO DEL SIGLO... no le han contado a este pobre que allí estuvieron como manos derechas de Mahuad ni más ni menos que Carlos Vallejo y Natalie Celi, importantes miembros del equipo de Correa,,, asi que señor Vilacrés por lo menos busque mejores ejemplo.
21/Agosto/2009 a las 14:38
Vaya, vaya, como da vueltas este mundo, el ¨poeta¨ que cuando escribía en el Universo era crítico del gasto militar, es ahora en la ¨revolución ciudadana¨ auspiciante y ejecutor de uno de los mayores gastos en armamento de nuestra historia, esa es la ¨magia¨ de la revolución, el poder no corrompe, DESENMASCARA y todos estos sociolistos han quedado en evidencia. No olviden, ecuatorianos, lo que realmente son y que representan.
21/Agosto/2009 a las 14:40
Repito Sr. Gavilánez: En base a supuestos que dijeron terceros hacer opinión que quiere ser valedera es un error craso y mas si Usted es periodista. Y usando su léxico, usted es otro pobre sujeto que practica mal su profesión y como he dicho muchas veces, No he sido, no soy y ni quiero ser burócrata ni estar en ningún círculo de ninguna clase, y tampoco he tenido, ni tengo, y no quiero tener contratos con el estado. Trabajo en el medio privado desde siempre y con orgullo, la frente alta por las calles y con las manos limpias llevo el pan a mi casa. Ojalá sus "colegas" (sujetos) publiquen esta respuesta a quien no tiene argumentos y que solo repite cual lora cansina todos los argumentos de las resentidas momias del periodismo.
21/Agosto/2009 a las 16:24
NO PUES EL UNICO QUE DUENIO DE LA VERDAD , PARA QUE CONTRADECIR SI ES UNA GOTA DE H2O DE SU MAJETAD .
LO QUE MAS RESALTA ES LA MEDIOCRIDA DE SU CRITERIO Y EL INSULTO COMO ARMA PARA REBATIR A LOS QUE PIENSAN DFERENTE.
21/Agosto/2009 a las 16:36
Esta es la locura de Correa y de otros desgraciados Presidentes de Latinoamérica que se han visto fascinados por (1) la probabilidad de una guerra básicamente entre Venezuela y Colombia, extendiéndose eventualmente a lo largo y ancho de UNASUR; y, (2) por el potencialmente enriquecedor negocio de la compra y venta de armas a través de jugosas comisiones que se cobran y se depositan en Suiza, Panamá u otros paraísos fiscales de alta confidencialidad. Creo que las bases de los EEUU, en Colombia, en cierto modo desarmarán los ánimos de seguir comprando armas a costillas de los sectores sociales que están en zoletas. Sólo miren el caso patético del Ecuador.
Pero eso no es todo, la Organización Mundial de la Salud pronostica que en DOS años, aproximadamente DOS MIL MILLONES de personas, en este planeta Tierra, habrán contraído el virus de la influenza porcina AH1N1. Es decir, casi las dos terceras partes de la humanidad. Simultáneamente, la tasa de mortalidad se incrementará pari passu. Si ésta fuese del 5%, morirán unas CIEN millones de personas, si no son más. Lo peor es que este virus fue creado en un laboratorio utilizando cepas del virus de 1918 (Spanish Flu, 80 millones de muertes), lo que quiere decir que el número de muertes aumentaría si la gente se vacuna contra el virus.
Desde luego los países con la peor infraestructura económica pero principalmente social sufrirán sobre todos los demás.
Así que mis amiguitos Presidentes compradores de armas, mejor dediquense a mejorar la base de la infraestructura social necesaria para que este virus porcino no aniquile las poblaciones de las zonas más pobres y olvidadas de nuestros países.
21/Agosto/2009 a las 19:26
El armamentismo y su gasto, sus ganancias y comisiones no podemos eliminarlas quienes vertimos nuestras pobres opiniones en el diario HOY. Existirá porque desde siempre han existido los círculos que las producen y se enriquecen con ello. Si las naciones de la tierra dejaran de hacerse la guerra entre ellas, si desterraran la violencia dentro de sus fronteras...los estarían condenando a la miseria a sus beneficiarios. Las corporaciones que las conciben y las desarrollan entrarían en quiebra. Las bolsas de valores tambalerían una vez más o se derrumbarían para siempre. Los personajes que adquieren poder con el dinero que la industria produce, dejarían de ser quienes son por ello.
Antes el conflicto con el Perú nos tenía con la soga al cuello y con el fusil en la mano. Hoy la guerra interna colombiana, obliga una vez más al Ecuador a pagar el precio en armas, en vidas y en odiosidades internas que de ello derivan.
El armamentismo no construye, al igual que el armamentismo verbal que cada día leemos en los comentarios tan sesudos. Quienes ganan dólares por tenernos en éste estado, se ríen de todos nosotros juntos. Sí o sí?
21/Agosto/2009 a las 21:28
Es una infamia desperdiciar más de mil millones de dólares en una carrera armamentista sin sentido, peor en un país de pobres. Se sospecha que las regias comisiones que ofrecen los proveedores en este negocio de la muerte explicarían el hambre del Correísmo por adquirir más y más armas. No tenemos conflictos terrritoriales ni militares con nadie. Pero sí innúmeras necesidades que precisan dinero. Lo de Colombia fue una incursión en la selva para aniquilar narcoterroristas alojados tranquilamente allí, -y el Gobierno lo sabía- . Y desde la selva de Ecuador iban a su País a cometer secuestros, extorsiones, asesinatos, generando pobreza, terror, cientos de miles de desplazados e intentando desestabilizar un Gobierno legítimo. Eso no justifica guerra con Colombia, nuestros hermanos de siempre.
22/Agosto/2009 a las 10:12
Basta de odiar a Estados Unidos, es un gran pais, lleno de gente buena, culta y trabajadora, piensen sin apasionarse en lo que significa Estados Unidos: es el defensor de la civilizacion occidental,que es el mundo al que pertenecemos; si EE UU no interviene en la Segunda Guerra Mundial, seriamos esclavos de los Nazis, (yo admiro a Alemania, pero no al nazismo,) si EE UU no detiene durante la Guerra Fria a los paises de la Union Sovietica, seriamos vasallos de los sucesores de Stalin y Lenin. Mas aun, cuando la trayectoria de un cometa o asteroide espacial amenace con destruir el Planeta, sera la NASA con colaboracion de aliados del mundo Occidental quienes haran lo necesario para eliminar o desviar ese peligro de extision de la raza humana. Piensen por favor.
01/Septiembre/2009 a las 13:17
¿Quién les dió a los estadounidenses su calidad de "defensores de la civilización de occidente? Los EUA han invadido cuanto país han querido bajo cualquier excusa, cualquiera. Creo que además se debe hacer una puntualización: ¿bajo qué parámetros medimos la "bondad de la civilización occidental"? Los mayores irrespetuosos de las diferentes formas de cultura y de ideología han sido los EUA. "Guerra contra el comunismo", decían. Toda persona tiene absoluto derecho de pensar lo que le de la gana. Han bloqueado a Cuba por el simple hecho de no allanarse a lo que el imperio pretende. Los EUA ha entrado a cuanta guerra se les ha ocurrido para justificar el inmenso monto que invierten anualmente en sus juguetes bélicos, y quieren seguir jugando RISK. Esto no es un juego. Recordemos que lanzaron 2 bombas atómicas, y han sido los únicos que han usado esas armas contra civiles, niños, ancianos. Qué frágil es la memoria. Creo que hay mucha gente que está dejando de ser vasalla del imperio y está optando por pensar de modo distinto.