Opinión de Diario HOY
El proyecto oficial de Ley de Comunicación presentado por Rolando Panchana responde a una inaceptable visión intervencionista del Estado que se dirige al control de la comunicación. El proyecto pone en manos del Gobierno una espada de Damocles que pende sobre los medios de comunicación: el registro de funcionamiento, que debe obtenerse cada año. "El funcionamiento de los medios de comunicación, tanto impresos como radiales o audiovisuales, estará sujeto a un registro de operación ante el Consejo Nacional de Comunicación e Información conforme al Reglamento de la presente ley", establece el art. 24.
El Gobierno puede conseguir de forma fácil mayoría en el Consejo Nacional de Comunicación e Información, al frente del cual se pone al representante del presidente de la República con facultad dirimente. El organismo cuenta con potestad para suspender y cancelar ese registro. Cumple funciones sancionadoras y tiene la facultad de censura y de control de contenidos detrás de facultades concedidas bajo formulaciones tan generales como "evaluar los mensajes difundidos por los medios de comunicación e información, incluidos los publicitarios, que afecten los derechos fundamentales consagrados en la Constitución, tratados y convenios internacionales; proceder de conformidad con la Ley y emitir informes que serán de carácter obligatorio" o la potestad antes señalada de cancelar el registro de funcionamiento de un medio por "reincidencia en la difusión de contenidos que vulneren los derechos establecidos en la Constitución y la presente ley, luego de haber recibido sanción de amonestación escrita y multa".
Es una burda limitación a la libertad de expresión y de prensa. Es, como se ha dicho, una propuesta de ley mordaza. Ninguna democracia se construye con este tipo de normas que pretenden entregar al Estado y al Gobierno de turno un derecho esencial que corresponde a los ciudadanos.
Hora GMT: 19/Septiembre/2009 - 05:15

19/Septiembre/2009 a las 00:56
¿Por qué le duele la rodilla al Presidente Correa? Muchos se preguntan. Con la nueva ley comunicación, he ahí una muestra pequeña del porqué. Una actitud genuflexa ante los designios del comandante Hugo Chávez y Fidel Castro puede causar mucho daño a esa articulación. Tanto postrarse de rodillas ante estos amos de pacotilla ha terminado por corroer el tuétano rotuliano. Con esta Mordaza a la Panchana, que de original no tiene nada, solo queda demostrado que el libreto del comunismo represor e intolerante al disenso, ha sido pasado de manos bolivarianas a manos de don Rolando, contribuyendo de esa manera al daño de los meniscos del compañero Presidente, a quien hace rato no solamente los ligamentos cruzados se le dañaron, sino la tolerancia también.
19/Septiembre/2009 a las 01:31
BIEN DICHO SEÑORES DEL DIARIO HOY, hay que defender la libertad de expresión.
Es un proyecto de ley ridículo y atrasado, que concentra el poder en un consejo que responderá al dictador Correa.
Simplemente esta ley representa el fin de la máxima libertad y de la función oficial de la prensa libre, CRITICAR AL PODER.
NO A LA LEY MORDAZA
19/Septiembre/2009 a las 09:43
Si la prensa fuera deveras independiente, sería justificable este rechazo a la ley. Pero como todos sabemos que ciertos medios representan intereses poderosos, políticos, económicos,etc. Entonces ya es hora, de por lo menos regularles, para que sean profesionales y más éticos con la información. No se puede tapar el sol cojn un dedo, cierta Prensa es un poder fáctico, que traten de tapar esto es ina
ceptable.......
19/Septiembre/2009 a las 10:11
Guerra avisada no mata gente.
Lo que esta pasando en el Ecuador se lo habia visto venir, porque es una copia al carbon de lo que sucede en Venezuela, pero nadie creyo que SM fuera capaz de eso, NADIE HIZO NADA, todos creyeron que eran exageraciones.
Toma tu maduro, ahora viene la ley de educacion, para cerrar el circulo y adoctrinar a los niños con la mentalidad comunista.
Hay que aprovechar las marchas de la UNE y todas las organizaciones salgan a marchar contra todo lo que esta pasando.
Cuando SM dijo que iba a cerrar Teleamazonas, Alvarado le dijo que no se podia, pero como era el deseo del amo, ya se encontraron la forma de complacerlo.
ESTAMOS A TIEMPO DE LIBERARNOS DE ESTA LACRA QUE ESTA HUNDIENDO AL PAIS.
EL TIEMPO SE ACABA.
19/Septiembre/2009 a las 10:16
Sera que los medios y periodistas tienes CORONA DE CORSO (como dice el pueblo llano)....para que funcione sin control de nadie????....NO señores, todos vivimos en una sociedad que tenemos normas y reglas para poder vivir juntos con orden y dignamente.
Ademàs teniendo en el paìs una prensa que defiende intereses económicon y políticos, es necesario regularlo y controlarlo...... A LA PRENSA INDEPENDIENTE y LIBRE con seguridad no le importa que lo regulen, ya que ellos si DICEN LA VERDAD,..... y por lo tanto ....el que dice la verdad NO TIENE MIEDO DE NADA
25/Julio/2010 a las 17:08
La ley llamada- con justicia- ley mordaza de Correa y Panchana,tiene carácter dictatorial aun dentro del mismo régimen de producción capitalista. Y, por supuesto, ni de lejos puede acercarse a una concepción socialista. Es un proyecto con claro tinte de dominación clasista Por ahora sólo voy a comentar dos artículos, el 11 y el 12
Si la información personal es correcta no se ve por qué se deba pedir permiso a los titulares para revelar esa información. Además para revelar determinados anomalías como visos de peculado, de enriquecimiento ilícito, etc., impediría una denuncia necesaria en beneficio de la sanidad social.
Propiedades, cuentas corrientes, de ahorros, sueldos, salarios etc. Todo debe estar abierto al público. Ninguna información de carácter privado ni público debe estar oculta.
Una sociedad que tenga necesidad de encubrir el acceso a la información abierta de carácter público y privado es porque está demostrando hasta qué punto ha llegado el nivel de desigualdad social en los ingresos y en la propiedad, en el flujo oculto de ganancias del capital, de lavado de dinero, peculado, enriquecimiento ilícito, malversación de fondos,, agio, negocios ilícitos, que impide el esclarecimiento de esta desigualdad y de las formas cómo combatirlos. No se puede ni se debe exigir a las personas o medios de comunicación que para denunciarlos tenga que pedir permiso judicial para cualquier investigación porque equivale a la censura ladina, a la imposibilidad de hacerla porque alguien habrá de denunciar con anticipación al interesado para que cubra sus espaldas y esconda o desvíe la información adecuada. El carácter de clase está claramente demostrado no sólo en este proyecto de ley sino en la misma acción cotidiana cuando, por poner un ejemplo, la Central de Riesgo utiliza la información económica cruzada de las personas para hacer que sean o no sujetas de crédito y esto sin consentimiento de las mismas. Y aunque se ponga en las leyes el derecho a la información pública, la burocracia se encarga muy bien en poner trabas sino impedir de plano el libre acceso. Pero así como toda la legislación capitalista está diseñada para la defensa de la propiedad privada, de igual manera este proyecto está dirigido a proteger la información abierta y hasta a penalizar a quien lo practique, como lo hace el artículo 11 y12. Si este proyecto se pone en práctica sólo servirá para el afianzamiento de la desigualdad capitalista y para el encubrimiento legal de los delitos.