El ex subsecretario del Ministerio de Gobierno José Ignacio Chauvín Alvear, acusado de tener nexos con una presunta red de narcotráfico, desvinculó al Gobierno de cualquier relación con el caso en una entrevista difundida por los medios locales.
Chauvín, también ex dirigente del partido oficialista Alianza País (AP), está acusado de mantener vínculos con los hermanos Ostaiza, presuntos integrantes de una red de narcotráfico que trabajaba con droga presumiblemente proporcionada por las FARC.
Las acusaciones que pesan sobre él han dado lugar a una gran polémica en el país a pocos meses de las elecciones generales, por su pertenencia al movimiento político del presidente Rafael Correa.
Ante ello, en una entrevista difundida por la cadena Ecuavisa, Chauvín desvinculó al Gobierno del caso y declaró que "la responsabilidad" de su amistad con uno de los hermanos Ostaiza es sólo suya.
"Creo que aquí hay mucho que investigar, pero principalmente quiero dejar claro que la relación con Edison Ostaiza es mía y es mía la absoluta responsabilidad de esa relación", afirmó.
Chauvín dijo que "no es ningún delito tener un amigo" y que aún no se ha probado que Ostaiza sea responsable de narcotráfico.
"En un país con un estado de Derecho toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Si se demuestra lo contrario y los hermanos Ostaiza son responsables de narcotráfico, pues yo revisaré mi amistad, pero mientras tanto no, yo no niego a mis amigos en ninguna condición", señaló.
Asimismo resaltó que quiere "liberar de toda responsabilidad" al movimiento Alianza País, al presidente Correa y "especialísimamente" al ex ministro de Seguridad Interna y Externa Gustavo Larrea, de quien fue colaborador.
Larrea, que se presentará a las elecciones del próximo 26 de abril como asambleísta nacional, presentó la renuncia a su candidatura por la presión mediática que causó el caso, según dijo.
En ese sentido, Chauvín afirmó que cree que hubo una operación "de muy alto nivel para lastimar y golpear políticamente" a un sector de Alianza País.
"Creo que aprovecharon un hecho fortuito y volvimos a la cultura del escándalo y no de una investigación seria y profunda", dijo.
Por ello, Chauvín explicó que se entregó a la Policía "para aclarar la verdad, pero no sólo para eso, sino también para abrir un proceso de investigación serio e independiente".
Según Chauvín, los hermanos Ostaiza se acercaron a él cuando era subsecretario del Ministerio de Gobierno, "porque querían construir una sede en Galápagos y que se les ayudara a incluir un candidato".
En ese momento "quedamos en volver a conversar y desaparecieron por un año", explicó.
En la siguiente cita, de acuerdo con Chauvín, uno de los hermanos lo visitó para que "lo contactase con negocios petroleros" y le asesorase "un poco sobre cómo presentar una oferta de una licitación", pero declaró que él "no sabía sus antecedentes". (EFE)
Hora GMT: 05/Febrero/2009 - 20:19
