SEGURIDAD SOCIAL
Recibir atención médica en un hospital del IESS puede tomarle a un afiliado hasta tres días... con suerte
No importa si el frío capitalino cala profundo en los huesos o si la garúa inundó la ropa, todo vale en la tarea de tomar un turno para recibir atención médica en el Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM), una de las 18 casas de salud de especialidades que el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) tiene en el país.
A partir de las 02:00, una a una, empiezan a llegar las personas que, después de tres horas, forman una extensa fila que bordea la calle Ayacucho.
Todos buscan ocupar los primeros puestos con el fin de alcanzar un cupo en la agenda de los médicos que laboran cuatro horas diarias en los consultorios del área de Consulta Externa.
Cardiología, Neumología, Endocrinología, Traumatología, Reumatología... son las especialidades más requeridas.
Entre los pacientes, se hallan los jubilados, quienes aportaron alrededor de 30 años a la institución y ahora "solo recibimos maltratos", sostiene Laura Veintimilla (78), quien ocupa el tercer lugar en la fila que hasta las 05:30 bordea las 100 personas.
La mujer llegó por una afección en los huesos, "producto de la edad y las madrugadas al IESS", comenta la viuda, que vive en el centro de la ciudad.
Esther Gavela (71), en cambio, tuvo que salir la 01:00 de su domicilio en Sangolquí para no volver a perder su turno, pues la noche anterior también madrugó, pero los cupos para Rehabilitación se habían agotado.
A diferencia de los hospitales públicos, aquí, los turnos se obtienen para el día siguiente. Si usted madrugó el lunes, con suerte alcanzará un turno para el martes, lo que implica que para recibir atención médica en el IESS debe madrugar dos días.
Pero la realidad puede ser peor. Eso ocurrió con Gloria Ríos (60), quien intentó por tercera ocasión obtener un turno para Neumología. "Siempre llego aquí a las 05:30, pero hasta llegar a la ventanilla, me dicen que ya no hay cupo. Espero tener suerte esta vez", contó la mujer.
Así, los casos pueden ser infinitos. Los usuarios se quejan de que en los dispensarios zonales la falta de médicos especialistas hace que al final todos los pacientes se vuelquen al HCAM.
"En Sangolquí, no hay un centro de Rehabilitación. Debo acudir con el médico general para que él autorice mi pase a este hospital, pero solo para esa especialidad. Si necesito a un traumatólogo u otro especialista, debo repetir el proceso", explica Gavela.
Para ellos, la solución al "eterno problema de las madrugadas" radica en una acción sencilla: que el médico asigne la fecha de la próxima cita. "Hace 23 años, ese era el sistema. Nunca hubo problemas. No sé a quién se le ocurrió derogar la medida", comenta Ríos, con indignación.
A alrededor de las 06:00, los elementos de seguridad permiten el ingreso de los usuarios hasta Consulta Externa. Allí, la espera se prolonga una hora más hasta que los turnos sean entregados.
Fielmente, cada ciudadano ocupa un asiento sin perder el lugar que ocupaba en la fila fuera del hospital.
A los que llegan más tarde solo les queda acomodarse a lo largo del pasillo y luego en el graderío que conecta con los consultorios, mientras las secretarias inician la distribución de los turnos.
Sin embargo, no todos salen satisfechos en el proceso. Ese fue el caso de Miguel Ángel Zapata (65), quien acudió a las 04:30 por un turno para Alergología. En la ventanilla, le explicaron que su historia clínica reposaba en el dispensario de la Villaflora, al sur de la capital, por lo que no podía acceder a los servicios de ese hospital. "Si acudo a esta casa de salud es porque allá no hay especialistas.
La deficiencia es del IESS, y pagamos los afiliados", protesta.
En varias oportunidades, Ramiro González, presidente del Consejo Directivo del IESS, señaló que una de las alternativas para que la gente no tenga que madrugar es poner un call center, con el fin de que los asegurados tomen el turno vía telefónica.
Para explicar sobre este proceso y otros proyectos en beneficio del afiliado, este Diario gestionó una entrevista con el funcionario, sin hallar respuesta.
Su asistente se limitó a comentar que su agenda estaba copada. Lo mismo ocurrió con Fernando Guijarro, director general de la entidad, quien solicitó que se le enviaran las preguntas mediante correo electrónico.
Lamentablemente, hasta el cierre de esta edición (72 horas laborables después de enviado el cuestionario), las respuestas no llegaron. (GM)
"La intención del Gobierno es estatizar al Seguro Social"
Entrevista a Rúben Barberán - ex director del Consejo Directivo del IESS
¿Cuál es su criterio sobre la compra de bonos del Estado que hizo el IESS?
Me parece nefasto y evidencia el doble discurso de este gobierno. El presidente Correa y otros funcionarios dijeron que el IESS estaba quebrado, ahora resulta que le sobra liquidez, a tal punto que se ha hecho tenedor de bonos que además se pagan con un interés por debajo del que impone la Superintendencia de Bancos. Lo que debería cobrar el IESS de interés es alrededor del 13% y apenas le van a pagar el 5%, por lo que está subsidiando al Estado con plata de los afiliados. A lo que va llevar esto es a la quiebra del IESS, a su descapitalización, no va a existir liquidez.
¿Se logrará cumplir con lo que ordena la Constitución de afiliar a las amas de casa y personas de la tercera edad, en un aseguramiento universal?
En países del primer mundo he visto este sistema. Pero Ecuador está en el tercer mundo. Eso es pura demagogia, no se va a poder cumplir, aún si no se hubiera desatado la crisis económica mundial. Lo que este Gobierno debiera plantearse es un aumento progresivo de la cobertura de salud, especialmente, mejorar los servicios gradualmente. Ecuador no tiene dinero para cumplir ese objetivo.
¿Y la integración de los seguros de la Policía y las Fuerzas Armadas con el IESS?
Ese es otro tema en el que no existen las condiciones para hacerlo. Cada seguro tiene sus realidades distintas y así como están las cosas, no se podrá ejecutar. Esos son temas para discutir en la nueva Ley de Seguridad Social que deberá aprobarse, pero lo que debe quedar claro son las intenciones de este gobierno de estatizar el IESS, como lo intentó con su plan de transferir las unidades médicas al Ministerio de Salud, lo que felizmente no se concretó.
¿Cuáles son los cambios representativos en este Gobierno?
Los cambios para llevar la institución de los afiliados a la estatización es la característica de la actual administración.
¿Qué es lo que a su criterio debe hacerse en el IESS?
Lo que se debería hacer es frenar la compra de más bonos del Estado, que lamentablemente se han anunciado que continuarán. En segundo lugar, es prioritario impulsar la desinversión en empresas donde se pueden extraer más recursos, pero para invertirlos en la razón de ser del IESS, esto es cobertura de salud de los afiliados, pensiones, etc.
Finalmente es necesario concretar la creación del tan nombrado banco del afiliado. Este tema, la administración del presidente Correa lo ha ofrecido durante sus dos años de gobierno, sin que nada se haya concretado.
¿Hay algo que usted destaque de este Gobierno respecto a su acción con el IESS?
Poco, reitero que todas las acciones han sido nefastas y conducen a una crisis total del instituto. (MPH)
"Isspol atiende a afiliados y familiares; IESS no alcanza"
Seguridad Social para la Policía
La actual Carta Magna señala que los sistemas de seguridad social de instituciones como FFAA y Policía se integren a una red nacional
La actual Constitución tiene previsto que algunas instituciones como la Policía y las Fuerzas Armadas entren a un "régimen especial de seguridad social".
El artículo 370 del cuerpo legal, también señala que "sus entidades de Seguridad Social formarán parte de la Red Pública Integral de Salud y del Sistema de Seguridad Social".
Esta reforma tiene el objetivo de unificar el sistema de Salud para que exista una concordancia en atención.
Sin embargo, para algunos afiliados, no es necesario integrarse a este sistema, puesto que la atención es buena sin depender del IESS.
"La tención en salud es buena. No hay que madrugar para obtener un turno", señaló un uniformado afiliado al Instituto de Seguridad Social de la Policía Nacional (Isspol), que prefirió el anonimato.
Según las estadísticas de Isspol, el organismo atiende a 39 694 miembros activos; 9 831 personas retiradas, 154 personas con discapacidad; 2 222 viudas; 3 527 hijos de policías, entre otros.
En 2007, el organismo contó con un presupuesto de $2,5 millones; se estima que este año, la inversión será del mismo monto.
Con esos recursos, el organismo ha logrado actualizar el sistema de seguridad social, sistema de vivienda, de educación, de crédito, de cultura; ha ofrecido capacitación, rehabilitación, fondos de reserva, pensiones, monte pío, entre otros.
Para los personeros del organismo, la atención que ofrece Isspol es eficiente y eso se debe a que el personal recibe capacitación permanente y se prioriza la atención al cliente.
Un ejemplo de ello es que diariamente se reciben en ventanillas hasta 60 solicitudes de préstamos quirografarios y hasta 200 pedidos en provincias, con una aprobación del 95%.
La atención médica primaria, tiene una alta demanda. Solo en el centro de salud, ubicado en las calles Shyris y El Telégrafo, al norte de la capital, acuden hasta 500 personas para las áreas de Rehabilitación física, Traumatología, Ginecología, Medicina General, Medicina Interna, Odontología, entre otras.
Hasta allá se desplazó Ana Cadena (46 años) para un chequeo de rutina de su sobrino. "Me atendieron en 20 minutos y los médicos son muy amables", comentó la quiteña.
Para ella el servicio de Isspol es bueno ya que ofrece atención a los beneficiarios y a sus familias. "Eso es algo que no ocurre en el IESS, donde solo el afiliado tiene cobertura", afirmó.
Para Jorge Cueva, titular de la Dirección Provincial de Salud de Pichincha, esta transición es vital y se necesitará de mucha organización para lograr una atención efectiva. "Issfa e Isspol formarán, a corto plazo, parte de la red integral. Una Superintendencia de Salud evaluará y realizará los pagos a través de una administradora de fondos".
HOY quiso consultar a los personeros de ambas instituciones. Solo obtuvo excusas. (GCA)
-"El problema de las citas es la mala administración. La solución pasa por el sentido común: el médico tratante debería entregar los turnos en la consulta".
Esther Gavela, jubilada. Aportó al IESS durante 30 años
Para sumar
- 2,2 millones de afiliados tiene el IESS, entre empleados, campesinos y jubilados
- 523 centros de atención médica tiene la entidad, de los cuales 18 son hospitales
El dato
- La compra de equipos médicos por $13 millones no se concreta. La licitación se cumplió a inicios de 2008
Hora GMT: 15/Enero/2009 - 06:12
