Estará a cargo del español José Luis Rodríguez Zapatero, quien espera impulsar la recuperación económica

Al finalizar su Presidencia de turno en la Unión Europea (UE), el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, informó que procuró trabajar de manera eficaz para superar la imagen caótica que dejó su antecesor (República Checa) entre enero y junio de 2009. Como sus principales logros, citó la puesta en marcha del Tratado de Lisboa y la aprobación de medidas para promover la recuperación económica.
A partir de hoy, la Presidencia de la UE estará a cargo del mandatario español José Luis Rodríguez Zapatero, que manifiesta que entre sus grandes prioridades está la consolidación de la recuperación económica, hacer más dinámico el papel global de Europa y el desarrollo de la igualdad y la solidaridad.
Además, insistirá en otros temas, como el avance en los tratados de libre comercio con América latina, las relaciones con Cuba, la Unión para el Mediterráneo o la lucha contra la violencia sexista en Europa.
Enfrentado una profunda crisis marcada por el elevado desempleo en España, Zapatero quiere consolidar la reactivación prevista para 2010 y sentar las bases de un crecimiento sostenible.
Planea el relanzamiento de la Unión para el Mediterráneo (UMP), amenazada por el conflicto de Oriente Medio, con una cumbre prevista para junio, en Barcelona.
También se pretenden dinamizar las relaciones entre la UE y Latinoamérica (acuerdos de libre comercio con Centroamérica, la Comunidad Andina y el Mercosur) y consolidar la relación transatlántica con Washington.
Una meta que se han trazado también es reforzar la seguridad y luchar contra el terrorismo (Afganistán), contra la proliferación nuclear (Irán, Corea del Norte) y la piratería (Somalia).
Esperan hacer más solidaria a Europa, dedicando el 0,7% del PIB para ayudar al desarrollo de los países pobres.
Se buscará un acercamiento entre la UE y Cuba y la firma de un acuerdo de cooperación con la Isla.
Para el primer semestre de 2010, se tratará de sustituir la unilateral Posición Común de 1996 hacia Cuba, que exige a la Isla avances en derechos humanos y democracia para poder recibir cooperación europea. Se espera llegar a un acuerdo pese a postura contraria de algunos países europeos, como la República Checa o Suecia, y las críticas internas de la oposición conservadora. (EFE)





