Bogotá exige que régimen de Chávez defina una posición
BOGOTÁ.- A seis meses de su muerte por un infarto, la sombra del jefe guerrillero Manuel Marulanda, alias "Tirofijo", amenaza con crear una nueva turbulencia entre Venezuela y Colombia, después que Bogotá expresó su malestar por un homenaje en Caracas al fundador de las FARC.
Una organización llamada Coordinadora Continental Bolivariana, que reúne a movimientos de izquierda de diferentes países, anunció el tributo que incluye la presentación de un libro biográfico y la colocación este viernes de un busto de Marulanda en Caracas.
La cancillería colombiana transmitió su malestar y pidió al gobierno del presidente Hugo Chávez que fije una posición pública sobre ese anuncio.
"Era de esperarse una reacción así, pues para Colombia es un tema sensible. Es un homenaje a alguien que es percibido como un enemigo, no solo de un gobierno en particular, sino del sistema", comentó el politólogo Alberto Ramos. (AFP)
Hora GMT: 27/Septiembre/2008 - 05:09
