El Gobierno que preconizaba los corazones ardientes y las manos limpias se ha convertido en una suerte de enfermo mental
Por Ana María Correa
amcorrea@hoy.com.ec
Al cumplirse tres años de aniversario de la revolución ciudadana, es evidente que además de mucho trajinar y suela gastada de zapatos por los interminables gabinetes itinerantes, incansables monólogos y retahíla de autoalabanzas al supuesto cambio de época, el manejo del poder por parte de Alianza País, ha terminado por poner al Gobierno con los nervios de punta.
Solo el atarantamiento y la sensación de encontrarse a milímetros de algún irremediable abismo podría explicar los motivos del Gobierno para caer en acciones tan bajas como vergonzantes como la de las cadenas dirigidas, en esta última semana, en contra de Jaime Mantilla y Jorge Ortiz. Tengo la impresión de que solo un Gobierno enfrentado con sus propias contradicciones, con sus propias disidencias, con sus propios infiernos y demonios, puede torcer tanto la realidad hasta mostrar el más absoluto desquiciamiento. Parece que el Gobierno que preconizaba los corazones ardientes y las manos limpias, se ha convertido en una suerte de enfermo mental obsesivo, que solo pasa y repasa sus pequeñas miserias, sus pequeños odios, sus pequeños resentimientos, desencantos y desamores pasados.
Igualmente solo un enfermo mental en ese estado de susceptibilidad emocional, puede decidir hacer una gran fiesta con bombos y platillos, en medio de una voraz crisis económica y energética, pero sobre todo en medio de una situación de extrema dificultad interna por la cantidad de flancos abiertos en absolutamente todos los ángulos del espectro.
Solo ese ser humano partido por sus propias angustias puede pretender esconder sus patologías bajo la alfombra, taparlas bajo el retumbar de los bombos y platillos de su fiesta, y hacer de la supuesta celebración, una fiesta tristemente patética y pagada por todos los ecuatorianos. Solo ese mismo individuo puede botar la casa por la ventana cuando un amigo puntal del proceso que lleva a cabo se aleja del proyecto, y sobre todo cuando con la separación del amigo se ponen en evidencia sus profundas contradicciones. Un verdadero cambio de época hubiera sido que el Ecuador llevara el proyecto Yasuní-ITT a feliz término y colocara un hito a nivel mundial. Pero cuando prima la sinrazón, es fácil comprender que se lo bote al traste con una alta dosis de grosería de por medio, ventilando las objeciones públicamente, sin tener ni un poco de consideración y respeto por la dignidad de las personas involucradas en el proyecto.
Con el fin del sueño ITT se va una parte sustancial del "proyecto" revolucionario, que pretendía superar el modelo extractivista e inaugurar una nueva etapa productiva. Nuevamente sepultado el sueño, ¿qué les queda para celebrar a estos hombres y mujeres al borde de un ataque de nervios? ¿Acaso una Constitución que sigue siendo una suerte de ficción, en la práctica pisoteada y vilipendiada? Ahora que los nervios han llegado a la punta de la crispación, entonces sí la ficción, creada por el nuevo Hollywood de Carondelet, experto en montajes y doblajes, sea la única razón para celebrar. Después de todo, mediante este método implacable de nueva Inquisición, se avanza con el imperante objetivo revolucionario de gran cruzada en contra las herejes almas. ¡Suficiente motivo como para celebrar!
Hora GMT: 15/Enero/2010 - 05:07

15/Enero/2010 a las 14:15
Muy buen artículo sra Ana María Correa, una tomografía exacta de lA ROVOLUCION CIUDADANA con Correa como el principal enfermo de nervios.
15/Enero/2010 a las 15:47
Pero desafortunadamente para el ungido (ese que cree que la historia inicia y termina con él) y su séquito, les acaba de caer del cielo un gran aviso, una alerta que como todo pasará desapercibida. Me refiero al fatal accidente de tránsito causado por un vehículo vitara conducido según testigos e imágenes que ya aparecerán por la esposa del fiscal Pesántez, aquel impresentable sujeto.
Estimados lectores, no se imaginan ustedes todo el operativo que se montó para proteger a quien conducía el vehículo que viajaba a exceso de velocidad y por la vía del trole que es solo para eso, para el trole. A la señora hasta la cambiaron de ropa. In infeliz suceso para la víctima y los demás que sin duda nunca pensaron que eso ocurriría. Sin embargo ahí están los hechos. Apenas días después de las viscerales cadenas sobre infelices sucesos ocurridos con el atropello de una niña, ahora le sucede exactamente lo mismo con un muerto de pormedio a la esposa del fiscal. La gran diferencia es que el acusado ahora es un pobre cabo de policía. Así son las cosas.
Terrible coincidencia para el gobierno. Ahora esperamos un mes de cadenas a cerca de este suceso,pero al estilo y acomodo de los Alvarado. No importa .. el fin ya se inició.
15/Enero/2010 a las 21:27
Las cadenas nacionales se suponía que deben informar al país sobre hechos trascendentales. La desgracia de una familia al perder a su hija y la del Sr Mantilla al estar involucrado en este asunto, no merecían ventilarse de esa manera, peor utilizarla politicamente para sus fines. Es lo más ruin y bajo que pudieron caer los goebbles criollos, que ratifican una vez mas su falta de cordura y de decencia.