Cada año se inventa una nueva opción
Faltaban 10 minutos para que el local de comida rápida Big Kabuda´s Burgers, ubicado en la calle Pachacamac 2-50 y paseo de los Cañaris, abriera sus puertas y afuera ya había gente que esperaba por una hamburguesa.
Pipirisnice, Guapa, Flaca, Tsunami son algunas de las 18 variedades que atraen a los comensales, no solo por su curioso nombre, sino por la forma de preparación.
El venezolano Jesús Quiñonez trajo a Cuenca esta novedosa forma de comer hamburguesas, desde entonces el éxito no lo abandona, llevándole a cocinar cerca de 200 hamburguesas en el día.
La idea de emplear palabras propias de la jerga cuencana para identificar a las opciones disponibles de comida nació en su país de origen
"En mi país la gente tiene la costumbre de ponerle un nombre llamativo a las cosas y como el beisbol es el deporte que más se practica allá, es común pedir hamburguesas base por bola, strike o bate", relató Quiñonez.
La hamburguesa más económica cuesta $2, mientras que la más cara está en $5. Los comensales pueden disfrutar de una Diabla, Doble diabla, Choripan, Chuletón, Pie de atleta, Veneno,Jibarito, Porkis, entre otras.
Para Quiñonez, farmacéutico de profesión y cocinero de vocación, lo más importante es darle al cliente la posibilidad de degustar sabores que no se habían probado antes.
El gusto de las Kabuda´s Burgers inicia con el minucioso calentamiento a vapor del pan. Esto hace que la masa quede suave y el comensal sienta el pedazo de carne en el paladar.
Además, el cliente tiene más de seis opciones de salsa, entre ellas la de cereza, chimichurri y súper picante.
Michell Bautista, cliente frecuente, asegura que su hamburguesa favorita es la Pipirisnice, palabra que en el dialecto cuencano es sinónimo de linda y aniñada.
Este tipo de hamburguesa lleva carne de res, carne cervecera, mayonesa, salsa BBQ, papitas, queso, tomate, huevo, jamón y salame. Su costo es de $3.
Pero no es ni el pan, ni la carne, ni las salsas, lo que hacen tan famoso a este local. Quiñonez dice que la verdadera magia de su local es mimar al cliente.
Esta filosofía se vio reflejada cuando un sábado una pareja de recién casados llegó a comer en Kabuda´s.
Quiñonez, que conserva aquella gráfica como un recuerdo, dice que el cliente siempre regresa al lugar en donde lo tratan bien.
La oferta llegó hace cuatro años y los cuencanos esperan contar con eso sabores por mucho tiempo más. (MAN)
Ciudad Cuenca






