Washington. 20.09.94. Con un Producto Nacional Bruto (PNB) de
1.8OO millones de dólares en 1993 (268 dólares por habitante),
Haití es el país más pobre de América y uno de los más pobres del
mundo.

La economía haitiana, ya muy frágil, resultó aún más debilitada
por la imposición de una serie de embargos. El primero fue
decidido en setiembre de 1991 por la Organización de Estados
Americanos (OEA), en respuesta al golpe militar contra el
presidente Jean Bertrand Aristide.

El 6 de mayo de 1994, ante la persistente negativa de los
militares a abandonar el poder, el Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas aprobó un embargo casi total sobre los
intercambios comerciales con Haití. Menos de un año antes, el 23
de junio de 1993, ya se había empezado a aplicar un embargo
petrolero.

En 1990, el PNB haitiano fue de 2.500 millones de dólares. En los
tres años siguientes, la economía se contrajo al ritmo del 4%
anual.

Antes del golpe de setiembre de 1991 contra el presidente Jean
Bertrand Aristide, los principales socios comerciales del país
eran Estados Unidos (84% de los intercambios), Italia (4%) y
Francia (3%).

Desde enero a mayo de 1994, sus exportaciones a Estados Unidos se
redujeron a 49.500 millones de dólares, contra 162 millones en
1993 y 340 millones en 1990.

Las principales actividades económicas haitianas giran en torno a
la industria de la caña de azúcar, el sector textil, el cemento,
el turismo y las industrias ligeras de ensamblaje.

Las principales exportaciones son minerales (bauxita) y agrícolas
(café, azúcar y otros productos).

La fuerza de trabajo está estimada en 2,3 millones de personas,
en su mayoría no calificadas y empleadas en un 66% en la
agricultura.

Un 75% de la población vive en la miseria absoluta, sin agua
potable, cuidados médicos ni alimentación suficiente.

Para Estados Unidos, la economía de Haití es casi insignificante.
En 1992, sólo importó productos haitianos por unos 213 millones
de dólares (1,8% del total importado de países del Caribe). (AFP)