Por Thalía Flores y Flores
Las dudas y la ausencia de certezas que dejaron las fallidas explicaciones acerca del socialismo del siglo XXI hechas por su mentalizador, el alemán Heinz Dieterich, no alteraron en nada los planes y las acciones del Gobierno de Alianza País, que conoce bien la hoja de ruta para los próximos años, así como para alcanzar su meta, que sería acaparar el poder.
Y es que serían otros asesores externos e internos, y no necesariamente el alemán, quienes más inciden en los contenidos y las acciones gubernamentales.
Todo lo que hacen hoy el Gobierno y Rafael Correa está en función de alzarse con la victoria para aplicar los cambios convenientes a fin de controlar las funciones del Estado directamente o por medio de sus aliados, y prolongar el mandato presidencial, bajo la justificación de que no es lo que Correa quería, sino lo que la Asamblea de plenos poderes los obligó a acatar.
Su ansia de poder es tal que ni siquiera se molestan en guardar las formas del buen proceder que dictaminan que no se puede usar el aparato estatal en beneficio propio o grupal. Y que hablar de democracia pero, al mismo tiempo, irrespetar las normas de equidad del proceso electoral es una total contradicción. A ritmo de vértigo, por aire y tierra, Correa recorre el país en desembozada campaña. Con micrófono en mano, clama desde la tarima para que el 30 de septiembre se elija "con infinito amor", tras contentar a la concurrencia con bonos de vivienda, anuncios de nuevos subsidios, acuerdos para dar gas barato y carros libres de aranceles a los taxistas y colocar primeras piedras en obras que no contarían siquiera con estudios definitivos como el aeropuerto de Santa Rosa, en El Oro.
Prevalido del respaldo de amplios sectores, en especial de aquellos a los que un obsequio y un halago les basta para mostrarse gratos, pues no tienen nada, el gobernante parece disfrutar las delicias del poder, en una suerte de enajenamiento que le impide oír el clamor de menos campaña y algo de gobierno. Pero si el mandatario desoye a la gente, ¿qué sucede con quienes solían defender la ética y la moral pública y que hoy rodean al presidente? ¿Qué piensan quienes desde la academia, el análisis o el periodismo denunciaban los abusos del poder y condenaban la prepotencia? ¿Creen que no es dinero del Estado el que usa el presidente para hacer proselitismo?
Ojalá respondieran, pero es inadmisible que en Carondelet piensen que los ecuatorianos son tan ingenuos que no se dan cuenta de que los aviones, los helicópteros, los carros, los guardaespaldas, la alimentación, el hospedaje, los policías, los perros policía y toda la parafernalia que se mueve alrededor de Correa tiene un costo que pagamos todos para que el señor haga campaña por la lista oficial. O los ilustres funcionarios han sufrido una metamorfosis conceptual o, en realidad, es cierto que el poder anula el buen juicio, por lo que más conveniente resultaría hacerse los desentendidos".
PD: este artículo se publicó en esta columna el 20 de agosto de 2007, antes de elegir la Asamblea. ¡La campaña oficial que vivimos hoy previa al referendo, ya la vivimos!
tflores@hoy.com.ec
Hora GMT: 04/Septiembre/2008 - 05:02

04/Septiembre/2008 a las 07:29
Lo que resulta increible, es que usted siga pensando que el pueblo es ingenuo, y que los comentarios, editoriales de los medios están claramente identificados con la defensa de los grupos de poder. Los ecuatorianos no son un pequeño grupo de mafiosos que se oponen la revolución ciudadana, la componemos el 80% de la población que defendemos y aceptamos los cambios profundos que estamos viviendo.
Medios que no son democráticos ni pluralistas, ya les toco la hora de pagar impuestos y rendir cuentas; prensa amarilla, prensa mediocre y corrupta.
Este comentario es una reflexión y no es un ataque al pensamiento de la señora, simplemente identifico los hechos y escribo.
04/Septiembre/2008 a las 16:34
NO SE NECESITA SER UN ADIVINO PARA SABER QUE CORREA CARECE DE MUCHOS CONOCIMIENTOS PARA SER UN BUEN ESTADISTA, PERO SI DERRAMA MUCHAS ANSIAS DE PODER, AL PUNTO QUE MANEJA TODOS LOS ORGANISMOS DEL ESTADO Y DERROCHA EL DINERO DEL PUEBLO EN ESA DESABRIDA PROPAGANDA, LO QUE CONSTITUYE UNA CORRUPCIÓN DESENFRENADA MUCHO MAS QUE LA QUE OBSERVARON GUTIERREZ Y BUCARAM JUNTOS. OJALÁ EL PUEBLO DESPIERTE PARA DECIRLE NO A ESTOS ABUSIVOS. VIVA LA LIBERTAD Y LA DEMOCRACIA!
04/Septiembre/2008 a las 23:37
Que reconfortante saber que hay periodistas frontales como Tahlía Flores. Sin los insultos y las bajezas a que nos tienen acostumbrados los incondicionales al régimen actual, dice las verdades a Correa. Este gobierno está llevando a nuestro país a la bancarrota