Entre los perjudicados hay colombianos y ecuatorianos. Perdieron todo en el afán de ganar intereses del 150%
La vida de Carlos Alfredo Suárez, señalado como dueño de DRFE, captadora ilegal de dinero o "pirámide" con 28 sucursales en Nariño y 61 en Colombia, actualmente prófugo de la justicia y responsable de un perjuicio de más de $1,8 millones, empieza a ser descifrada, tras la masiva estafa.
Por versión de conocidos y de la Policía colombiana, se sabe que nació en Pasto, vivió en el barrio Santa Mónica, se inició como estibador en un mercado de esa urbe; gustaba de libar con sus amigos Luis Palomino y Gustavo Pabón, a quienes tiempo después designó gerentes de las más importantes sucursales de DRFE, que ha estafado al menos a 30 mil personas, incluidos miles de ecuatorianos.
Sus vecinos le perdieron el rastro cuando prestó servicio militar en Bogotá, pero después conocieron que trabajó de guardia en un parqueadero; luego vendía obleas en las calles y finalmente trabajó en una oficina de correos. (RC)
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Hora GMT: 15/Noviembre/2008 - 01:01
