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Guarderías amplían servicios para los padres que trabajan

Publicado el 13/Enero/2013 | 00:19

Guarderías amplían servicios para los padres que trabajan

Los controles en los centros educativos infantiles son permanentes

Frente a la demanda, los establecimientos ofrecen idiomas, espacios verdes, juegos, horarios extendidos...

En Quito funcionan 1 727 centros infantiles. De ellos, 1300 son privados y 427 corresponden a los centros del buen vivir financiados por el Estado.

Entre 2010 y 2012, 720 establecimientos infantiles obtuvieron el permiso de funcionamiento. La creciente demanda de este sector ha motivado a que las instituciones ofrezcan facilidades para los padres que trabajan.

Mirando las necesidades de este grupo, las instituciones disponen de servicios especializados para los infantes como horarios extendidos. La Unidad Educativa Bilingüe Didacta es una de ellas. En el establecimiento, ubicado en las calles Caracas y Venezuela (en el centro de Quito), el horario de atención es de 06:00 a 19:00.

Ahí se recibe a los niños a partir de los 3 meses hasta los 4 años. El servicio que la unidad educativa ofrece es el cuidado por horas. Los representantes pueden elegir si sus hijos se quedan cuatro, seis, ocho, 10 o 12 horas en el lugar. Según Cecilia Almeida, directora del centro, de los 30 niños inscritos, el 80% se queda 12 horas.

"Ya que la mayoría de padres trabaja -dice Almeida-, se les ofrece un servicio de estadía segura". En este centro, a partir de las 06:00, los niños reciben el desayuno. Luego, la parvularia inicia las  clases de motivación. Además, dependiendo de la edad, reciben expresión corporal, talleres de motricidad fina y gruesa, lenguaje, música y juegos.

Otro de los servicios que atrae a los padres son las áreas verdes y la enseñanza de idiomas. El centro de cuidado infantil Nube Amor, ubicado en la calle de Los Rosales (en el norte de Quito), cuenta con 1 000 m² de áreas verdes en las que se distribuyen cinco casas pequeñas donde los niños aprenden.  "El lugar está diseñado para ser usado por los niños -dice Catia Mosquera, directora financiera de Nube Amor-, eso minimiza el riesgo de accidentes. Así, los pequeños se sienten a gusto cuando juegan en las instalaciones". 

Los niños que   ingresan a este  centro educativo, desde un año de edad, se ubican por edades en los niveles maternal, taller y prekinder. Los pequeños reciben clases de 08:30 a 12:30.

Además, en Nube Amor, a partir de los 3 años, los niños aprenden inglés y francés. Estos  conocimientos se refuerzan con una metodología de arte y juego.

La atención personalizada y el aprendizaje son dos de las cualidades que busca un padre al momento de inscribir a su niño en un centro infantil. En el Instituto Ecuatoriano Español América Latina, ubicado en el sector El Batancito (en el norte de la ciudad), los niños reciben clases basadas en inteligencias múltiples.

"También trabajamos con inteligencia emocional -dijo Marta Loffi, directora del nivel incial-. Esto ayuda a que los infantes afronten sus problemas y fracasos". Además, para aprender auto disciplina, los niños reciben natación una vez a la semana.

El centro atiende de 07:50 a 14:00. Según Loffi, el horario es complicado para los padres que trabajan. "Por eso -dice Loffi- muchos de ellos se apoyan en los abuelos de los niños o personas que los cuidan en las tardes".

En Quito, los centros infantiles están regulados por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES). Según Ricardo Carrillo, coordinador de la zona nueve de Pichincha del MIES, los centros educativos se controlan constantemente. La tarifa promedio de estos lugares es de $40 a $80 para los de precio bajo, de $90 a $160 para los de costo medio y de $280 para los altos. "Sin importar la mensualidad -dice Carrillo- los centros de cuidado infantil deben ofrecer un servicio de calidad".

Para definir el precio, los dueños de las instituciones presentan un presupuesto que tiene dos años de vigencia. De acuerdo a la infraestructura y los servicios, la Coordinación aprueba el costo.

Cuando se autoriza el presupuesto y permiso de la institución, la Coordinación entrega un documento. En ese papel se detallan el número de niños que puedan estar en el lugar, las edades, el horario de atención y el costo.

Además se aclara si el precio incluye la alimentación o el transporte del menor. Los padres pueden solicitar a las instituciones este papel para saber si el valor que cancelan es correcto. (CG)

Lo que debe saber

En febrero se inaugurará el primer centro infantil del buen vivir ubicado en Chilubulo (en el sur del Distrito Metropolitano)

Este centro contará con equipamiento para 80 niños.

Según la demanda se abrirán más centros educativos en la capital.

Algunos ofrecen servicios como monitoreo a través de cámaras de seguridad.

con un código el padre puede revisar, a través de Internet, el estado de su niño.

Según Ricardo Carrillo, coordinador de la zona nueve de Pichincha del Ministerio de Inclusión Económica y Social, en este momento no hay permisos de funcionamiento pendientes.

Luego de recibir la licencia, los centros reciben notificaciones de inspección.

En las revisiones  los técnicos verifican el funcionamiento del lugar, la higiene y la preparación de los trabajadores.

Las personas que se encargan de los niños deben tener estudios en parvularia.

También se controla que la gente que manipula los alimentos esté preparada para este procedimiento.

Si se detecta una irregularidad la institución tiene un plazo para mejorar el servicio.

¿Cuál es el proceso para legalizar un centro?

En los próximos días, el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) inaugurará un sistema a través de Internet. Antes, los dueños de los centros infantiles dejaban su proyecto en una ventanilla . Hasta legalizar el lugar, el proceso demoraba tres meses en promedio. Según Ricardo Carrillo, coordinador de la zona nueve de Pichincha del MIES, a través de la web el tiempo del trámite se reducirá a dos meses. En el caso de los centros privados, luego de que el proyecto se entregue por Internet, técnicos del MIES acudirán al lugar para revisar su infraestructura. Luego se emitirá un informe y, de ser favorable, se aprobará su funcionamiento. Para los centros del buen vivir, se aceptarán los proyectos de las comunidades que se organicen, que cuenten con un espacio y  más de 20 niños. Luego de la verificación del lugar, se financia el proyecto.

¿Qué hacer en caso de maltrato o mal servicio?

El Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) habilitó la línea 1800 200 123 para denuncias sobre maltrato en centros infantiles privados o públicos. En estos casos los padres también pueden ir a la Coordinación Zona Nueve de Pichincha, ubicada en la avenida Seis de Diciembre y Whymper (en el norte de Quito). En este lugar se atiende la denuncia y se la dirige a la instancia correspondiente.  

Cuando se recibe un caso, los técnicos del MIES acuden de inmediato o al día siguiente para inspeccionar el lugar. Dependiendo del caso, el centro educativo se cierra de forma temporal o permanente. Además, el personal del MIES controla permanentemente los centros infantiles que tienen permiso de funcionamiento para verificar que la calidad en el servicio no se deteriore.

 


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jcastillo - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

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