Grecia funcionó en cámara lenta, sin transportes aéreos, marÃtimos o ferroviarios, en el marco de una huelga general de 24 horas contra las medidas de rigor económico y dos reformas del mercado del trabajo y de las empresas públicas votadas en la noche.
Por tercera jornada consecutiva, después de varios paros en los transportes, Atenas estaba bloqueada por gigantescos atascos del tránsito, debido a paros en los metros, buses y tranvÃas y en la espera de una manifestación en el centro de la ciudad al mediodÃa.
Con el espacio aéreo cerrado por la participación en la huelga de los controladores aéreos, con todos los barcos en el puerto por el paro de los marinos, el paÃs también estaba privado de toda información por una huelga de 24 horas de los periodistas.
El movimiento implicaba también las escuelas, hospitales, tribunales, bancos y grandes empresas públicas (DEKO) en particular la electricidad y correos, mientras que una serie de sindicatos, entre ellos los de los farmacéuticos y los ingenieros civiles, llamaron a sus adherentes a participar en él.
La huelga, prevista en un principio en el marco de una jornada de acción europea contra el rigor, se transformó en una movilización general contra la extensión de recortes salariales al sector privado y a los Deko.
En la noche, dos reformas fueron adoptadas en procedimiento de urgencia en el parlamento, por 156 votos a favor y 130 en contra.
Después de una primera serie de medidas de austeridad, adoptadas desde mayo, dichas reformas son reclamadas por la Unión Europea y el Fondo monetario internacional, para proseguir con el saneamiento de la economÃa griega y como condición previa para la liberación en febrero de la cuarta etapa de 15.00 millones del préstamo de 110 millones acordados a Grecia en mayo para salvarla de la bancarrota. (AFP)







