Opinión
Las falencias en la selección de jueces de la Corte Nacional de Justicia son de los cuestionamientos más relevantes al proceso de reforma de la justicia por parte de la Veeduría Internacional coordinada por el magistrado español Baltasar Garzón que se consignan en su informe final.
Las objeciones que expone la Veeduría Internacional cuestionan tanto la fase de calificación de méritos como la de oposición. De la primera, concluyen que "la puntuación y calificación no se hizo correctamente basándose en la interpretación del Comité de Expertos". De la segunda, la Veeduría presenta reparos a la entrevista de los seleccionados con los tres integrantes del Consejo de la Judicatura Transitorio, entrevista en la que estos asignaron 10 puntos. Con un lenguaje cauto, los veedores afirman que en la fase final, aquella "presenta riesgos innecesarios que podrían afectar a la transparencia y pureza de todo el proceso". Pero en el documento, mediante una relación exhaustiva, analizan los casos concretos de Marina Yumbay, Lucy Blacio, Yolanda Yupangui, Paúl Íñiguez, Wilson Merino y Wilson Andino.
Por las falencias descritas, la conclusión de la Veeduría es que la Corte Nacional de Justicia "se pronuncie sobre la genuinidad del proceso de selección de jueces; establezca las consecuencias del mismo, fije parámetros en los cuales debe realizarse y garantice el derecho al recurso en sede judicial del referido proceso a quienes resultaren preteridos".
Las observaciones de los veedores internacionales refrendan denuncias anteriores, como las de los legisladores Andrés Páez y Paco Moncayo, sobre la viciada selección de jueces. En ella, que debe asegurar tanto la idoneidad y experiencia profesional de los magistrados, pero también su independencia, se juega la posibilidad misma de reforma de la justicia que no se agota con la necesaria dotación de infraestructura material ni la provisión de modernos sistemas informáticos.








17/Diciembre/2012 a las 09:49
Si, graves fallas, manotazos de ahogado. Correa barre en primera vuelta. Tiempo al tiempo.