Por Fernando Moncayo Castillo
fmoncayo@hoy.com.ec
Existen muchísimas opciones para poder sobrepasar la crisis que actualmente se está viviendo en nuestro país y en el mundo entero. La opción de no hacer nada siempre será una opción, para los conformistas, claro. Hay también la opción de "ponernos a llorar", y todo lo que esta expresión infiere, pero no nos llevará a ningún lado. He visto una gran oportunidad en la coyuntura actual: convertirnos en ciudadanos del mundo.
Desde muy pequeños, en nuestra escuelas o, mejor dicho, en Terruño, libro de obligada lectura para mis contemporáneos, poco nos hablaron de Colombia, Venezuela o Panamá, y solo nos decían cosas malas sobre el Perú.
La gran mayoría de los ecuatorianos creemos que Venezuela es Chávez; Panamá, el Canal; Colombia, las FARC, y el Perú, el Protocolo de Río de Janeiro. Hoy, el mundo globalizado nos exige ser ciudadanos globales, sentirnos tan cómodos en Lima como en Quito, saludar a un colombiano como a un cuencano y ver al peruano, o de cualquier otra nación, como nuestro hermano o futuro socio de negocios.
Las actuales tecnologías nos permiten acceder a la oportunidad de convertirnos en ciudadanos, por lo menos, andinos, diversificando nuestras inversiones, capitalizando relaciones, catalizando nuestras habilidades, llenando nuestra mente y nuestro espíritu de visiones y comportamientos diversos, detrás de los cuales podrán presentarse oportunidades de crecimiento personal y profesional.
Resulta utópico dar recomendaciones como estas a personas que nos sentimos ciudadanos del norte de Quito, en el que nuestra visión de vida y de negocios va desde el estadio de Liga hasta el parque de El Ejido. ¡Abramos nuestra mente! ¡Ampliemos nuestro horizonte de acción!
Hoy, es nuestro hermoso Ecuador; mañana, será Colombia, pasado mañana, vendrá el Perú. Todos los países tienen ciclos de crecimiento, estabilidad, y declive. Lo importante es que la ola nos encuentre siempre en el lugar de su cúspide. El problema es que, para tomar la ola, primero hay que decidir lanzarnos al mar.
¿Antipatriótico? No lo veo así. Seguiremos invirtiendo y apoyando al desarrollo del Ecuador, dentro o fuera de él. Las iniciativas y creatividad de nuestros migrantes nos comprueban que estamos aptos para crear, dirigir, controlar, de igual de mejor manera que cualquier americano, europeo, o asiático, al que por haber nacido en un país desarrollado tendemos a considerarlo superior.
Un ser humano cuyo statu quo se ve afectado, sin visión, se convertirá en un hombre frustrado. Ya dejemos de engrosar las filas de la negatividad y la frivolidad. Otro ser humanos cuyo statu quo se ve cuestionado, con visión, engendrará a una mente lúcida, creativa e innovadora. No dejemos que el ambiente que nos rodea nos afecte. ¡Veamos nuevas oportunidades de diversificación y crecimiento! No habrá nada peor que tener que buscar oportunidades cuando el agua de nuestras necesidades cubra la tráquea de nuestros sueños.
Hora GMT: 08/Febrero/2009 - 05:10
