Andrés Vallejo
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La seguridad es un tema que no puede circunscribirse exclusivamente al aspecto delictivo, como generalmente se considera. Es un concepto más amplio, en el que se inscribe la necesidad de que los Estados concedan prioridad a la reducción de riesgos por desastres en el marco de sus políticas nacionales. Los terremotos producidos en Haití y Chile traen a la discusión, como cada vez que se produce un desastre, esa necesidad, acompañada de la angustia generalizada ante la posibilidad de que localmente se presenten casos similares.
En esta visión de gestión de los riesgos, el involucramiento de todas las instituciones públicas y privadas y de la sociedad en general es fundamental. Los gobiernos locales, específicamente las municipalidades, tienen un rol especial por su proximidad a la comunidad. Los efectos de eventos similares con condiciones de intensidad diferentes han producido efectos muy disímiles en cuanto a víctimas, lo que demuestra que la prevención, la mitigación y la creación de una cultura frente a los riesgos es sumamente importante.
En la hoja de ruta que tiene Quito en sus planes Quito Siglo XXI y Equinoccio 21, se establece el criterio de la Gestión de Riesgos con ese enfoque integral de la seguridad, a través de la Dirección Metropolitana de Seguridad, el Consejo Metropolitano de Seguridad y la Central Metropolitana de Atención Ciudadana, con la incorporación de todas las instituciones de gestión de riesgos, como Policía, Bomberos, emergencias médicas, Cruz Roja y otros.
Asimismo, se descentraliza la gestión a través de las administraciones zonales para la dotación de los recursos pertinentes a través de un equipamiento importante. Así, hay unidades de Bomberos distribuidas en todo el territorio del Distrito Metropolitano, garantizando una respuesta oportuna; unidades de Policía Comunitaria; planes y normas en cada una de las jurisdicciones y para cada una de las amenazas; se construyeron y se prepararon albergues de emergencia; infraestructura y obras de mitigación y prevención.
Está institucionalizado el Fondo de Emergencia a través de la Ordenanza de Seguridad Ciudadana, y se suscribieron convenios internacionales con el BID para el fundamental proyecto Laderas del Pichincha y con el Banco Mundial y el PNUD para la implementación de acciones concretas para la reducción del riesgo urbano: planificación, ordenamiento territorial, regeneración urbana y uso de códigos y normas que reduzcan los riesgos en caso de desastres naturales. El Nuevo Aeropuerto es una muestra: podría resistir un terremoto de la intensidad del producido en Chile la semana pasada sin interrumpir su funcionamiento.
Los procesos de legalización de barrios arbitrarios no se hicieron en los sitios de riesgo ni de reserva ecológica.
Hay un importante camino recorrido, pero ninguna previsión será suficiente para preservar la seguridad ciudadana. Solo una acción permanente lo logrará.
Hora GMT: 09/Marzo/2010 - 05:06
