La automotriz considera que sus marcas Opel y Vauxhall son parte de su reestructuración de negocios, por tal motivo canceló la venta de las mismas
Esta semana, la gigante automotriz General Motors (GM) anunció que canceló sus planes de vender su filial europea Opel, así como su marca británica Vauxhall.
La decisión se debe, según representantes de la empresa, a la mejora del clima económico al interior de GM.
La automotriz había acordado vender Opel y Vauxhall a la firma canadiense de autopartes Magna. Para la compra, Magna contaba con un préstamo de $6 700 millones por parte del Gobierno alemán.
Según un artículo de la BBC Mundo, las dos marcas son de vital importancia para General Motors en su estrategia de expansión y recuperación de mercado.
Para esto, la compañía buscará la ayuda del varios países, entre ellos, Alemania.
Sin embargo, esta decisión generó malestar en Europa ya que la venta estaba planificada desde septiembre, seis meses después de que GM manifestara su deseo de vender las marcas Opel y Vauxhall.
Opel emplea un total de 54 mil trabajadores en toda Europa, de los cuales el 46,29% (25 mil), está en Alemania.
En el Reino Unido Vauxhall contrata a unas 5 500 personas en sus plantas de Luton y Ellesmere Port.
General Motors había tomado la decisión de desprenderse de sus filiales en Europa luego de que la empresa anunciara una pérdida de $30 mil millones en el año 2008. (JMF)
Hora GMT: 06/Noviembre/2009 - 05:07
