Por Claudio Mena Villlamar
cmena@hoy.com.ec
Hablar de gastos militares no significa que el tema se relacione necesariamente con armamentismo, porque existen gastos militares que no implican adquisición de armas. En nuestros países latinoamericanos, con excepción de Costa Rica, existen ejércitos cuya misión es la defensa del territorio nacional frente a eventos como invasiones, ataques externos y para actuar en protección de sectores de la población en ocasiones en que la fuerza policial sea insuficiente.
El armamentismo es la política de defensa nacional relacionada directamente con la adquisición de armas e implementos militares. Siempre se ha dicho que las naciones deben tener un arsenal de armas proporcional al tamaño de su territorio y ajustado a su potencial económico.
La historia contemporánea nos demuestra que la política de llevar adelante una carrera armamentista la han desarrollado países con una visión imperialista tendiente al dominio y a la sujeción de otros países a una situación de dependencia.
Felizmente, en Latinoamérica no existen conflictos binacionales que justifiquen una carrera armamentista porque los existentes siempre tendrán un camino pacífico de solución mediante las normas que ofrece el Derecho Internacional.
Que Latinoamérica se convierta en un continente de paz, lo que siempre estará ligado a una política de defensa adecuada y proporcional a sus recursos, ha sido un requerimiento que felizmente se lo ha respetado en la época contemporánea. En la reunión de Unasur se volvió a recordarlo.
Ningún país latinoamericano puede compararse en materia armamentista con los arsenales de los países poderosos como Estados Unidos y los países europeos que han pasado por dos guerras mundiales.
La justificación de algunos gastos en materia bélica que efectúen nuestros países deben relacionarse siempre con los recursos necesarios para el desarrollo social y económico, porque no se puede sacrificar la atención a la pobreza, a la salud, a la educación, etc. para la compra de armas, algunas de ellas sofisticadas y costosísimas.
Los acuerdos y pactos mutuos de defensa entre países siempre fueron antecedentes de conflictos y guerras en todas las épocas, porque pactos de esta naturaleza siempre se los ha efectuado en función de un tercer enemigo.
Por último, es necesario destacar un campo en el que nuestro país ha sido beneficiado por nuestros soldados para trabajos que no tienen ninguna relación directa con la guerra. Esto ocurre cuando los cuerpos de ingenieros del ejército se los ha dedicado a acciones pacíficas en varios campos, como construcción de carreteras, puentes y obras civiles de cierta envergadura. Un sector importante para el país, como es el de la explotación de los hidrocarburos, el presidente lo ha puesto en manos de la Marina, lo cual, sin hacer ningún juicio de valor, es un ejemplo del aporte de las Fuerzas Armadas para el desarrollo nacional.
Hora GMT: 11/Septiembre/2009 - 05:12

11/Septiembre/2009 a las 10:35
Nada justifica en latinoamérica la carrera armamentista, ojalá lo lea el idolito Chávez y su monaguillo local.
11/Septiembre/2009 a las 13:45
El armamentismo es un mal que pone en peligro la estabilidad de Sur America. Nuestro pais se ha visto obligado en caer en este fenomeno principalmente por no haber logrado un acuerdo con el Peru en asuntos limitrofes. Durante los anos 1975 en adelante caimos en una adquisicion exagerada de material belico y de ahi el resultado de nuestra deuda externa. Lo importante es una fuerza pequena pero enfocado a problemas nacionales. Hoy en dia no se justifica aviones KFIR,Submarinos Tanques etc cuando ya hemos serrado la frontera con el Peru y peor para atacar a Colombia a consecuencia de falta de cooperacion para destruir a la guerrilla. Es necesario tambien destacar que mucha gente se ha hecho rica con estas adquisiciones y que se debe investigar. Basta ver el nivel de vida de aquellos que directa o indirectamente participaron en estas adquisiciones. Por otro lado el material belico moderno requiere de un alto nivel de entrenamiento y adquirir ese material sabiendo que no se dispone de personal tecnico capacitado es botar la plata a la basura. Pensemos en la cantidad de aviones militares accidentados, santabarbaras que han explotado, submarinos y naves que se han incendiado, basta una pequena investigacion y saldra a luz cosas icreibles. El dinero debe consentrarse en educacion de nuestra gente y tambien mejorar el nivel tecnico de nuestros militares para luego pensar en adquisiciones costosas que a la vuelta de cuatro anos quedan obsoletas.
11/Septiembre/2009 a las 17:46
Para ser más crudo hablando...
Oír hablar de gastos militares a los "militares" es como hacer le sonar el chinesco a un bebé, pero con figura chanchito (Alcancía).
Claro que me refiero a los de alto nivel, los que se quedan en los escritorios a miles de kilómetros de los combates y que tienen más estrellas en el pecho que las mil y una noches.
Esos que hablan de armarse para la defensa (Claro defensa de sus comisiones), porque el armamento (Mejor negocio del mundo) termina pudriéndose, o en manos de los narco-terroristas. Mientras que quienes deben darle uso, los marineros (terminan sumergidos en el agua dulce, o en el petróleo), los soldados, manejando tractores y soldadoras, y los pilotos, en el aire. Pero con los bolsillos llenos y protegiendo dictaduras.