Al anunciar el cierre de la Mutualista Benalcázar, la Superintendencia de Bancos reiteró que se trata de un problema focalizado y que en ningún caso afecta a otras instituciones financieras, las cuales, como señalan los diversos indicadores, tienen plena solvencia y gozan de la confianza de los depositantes. En el caso concreto de la Mutualista Benalcázar causa inquietud la calificación AA- que le asignó la calificadora de riesgos Ecuability S.A. en diciembre del año pasado; sin embargo, luego de la auditoría de la Superintendencia de Bancos, cerró con un patrimonio negativo.
Un problema de solvencia no se produce, en general, de la noche a la mañana; se trata de un proceso cuyos signos tienen la obligación de detectar a tiempo las autoridades de control y, claro está, la situación se debería reflejar, como es obvio, en la calificación de riesgo. La obligación básica de las autoridades es proteger a los depositantes. Este fin esencial impone un trato sin precipitaciones y en extremo prudente para resolver el problema focalizado de la institución intervenida.
Sin embargo, resulta también necesario esclarecer por qué no se encendieron antes las señales de alerta y establecer responsabilidades de las fallas en el control a tiempo, sobre todo en relación con los balances que se presentaron y en la calificación de riesgo asignada.
Hora GMT: 11/Mayo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
