Espacio verde fue entregado en comodato a fundación Su cambio por el cambio
Fundeporte, al sur, tiene 33 has y recibe a 6 000 personas los fines de semana. La Carolina, al norte, con 45 has, es visitada por 60 000 ciudadanos.
Los dos son espacios verdes populares de Quito, pero viven realidades diferentes. Mientras el ingreso a La Carolina -a excepción de algunas canchas de fútbol- es gratuito, la entrada a Fundeporte cuesta ¢25.
"Con ello nos ayudamos para el mantenimiento. No tenemos presupuesto fijo", dice Eduardo Subía, administrador, quien admite que no todas las áreas están en óptimas condiciones. "Nos financiamos con donaciones. El mantenimiento implica $20 000 por año", añade.
"Recuerdo que venía al parque a mi clase de danza con mis amigas. Era una aula grande llena de espejos y barras. Eran talleres gratuitos que se dictaban en el verano. Ahora la gente prefire el parque de Las Cuadras", dice Paulina Mena (32), moradora de Chillogallo, al sur de la ciudad.
Pablo Guaña va regularmente con su hijo a la piscina de Fundeporte. "Es muy bonita, pero el agua es muy fría y tiene demasiado cloro", dice el hombre, quien considera que las instalaciones están siempre limpias. "Hay suficientes duchas y vestidores", afirma el padre de familia.
A decir del vecino, el costo de este servicio es económico, $1 los niños y $2,50 los adultos.
Fundeporte, además de estar abierto al público, desde hace 13 años está cedido en comodato a la fundación Su Cambio por el Cambio.
"Un total de 450 niños y jóvenes estudian aquí hasta décimo grado. Toman clases de deportes (10 disciplinas) y talleres de mecánica, horticultura, hotelería, carpintería, corte y confección de manera gratuita", detalla la hermana Liliana Acurio, vicerrectora del proyecto social.
La entidad ha colaborado con la recuperación de los espacios. "En este tiempo hemos construido dos canchas: para patinaje y bicicletas.
Además, siempre damos mantenimiento a todo el parque", explica.
Pese a que el espacio no es aprovechado al 100% por sus visitantes, los jóvenes de la Fundación dedican todas las mañanas -de lunes a sábado- a practicar las diferentes disciplinas.
Edwin Bonilla practica patinaje. "A mí este sitio me parece muy lindo. Me enseñan cosas productivas, me tratan con cariño y tengo tiempo de jugar con mis amigos", dice. (DS)
Hora GMT: 07/Mayo/2009 - 05:05
