La FTNS podría pasar a la administración de la Dirección de Cultura del DMQ
Cinco años de gestión de la fundación Teatro Nacional Sucre (FTNS) dejan como resultado un total de 2 000 funciones artísticas.
La fundación fue creada en 2003 con el fin de dinamizar el arte y la cultura en la capital. La propuesta de campaña del ahora alcalde, Augusto Barrera fue que la FTNS desaparezca y pase a la administración de la Dirección de Cultura del Municipio. Esta propuesta está en estudio y la decisión se conocerá en diciembre de este año.
"Tememos que se destruya al teatro, pues, antes de 2003, estuvo abandonado, sin oferta artística", comentó Julio Bueno, director de la entidad cultural.
En ese año, el Teatro Sucre fue transferido a esta organización en comodato.
Posteriormente, se incluyeron los teatros Variedades Ernesto Albán, México, la Plaza del Teatro y el Centro Cultural Mama Cuchara.
"Lo que hicimos es insertar a Quito en las artes. Esto implicó ampliar la oferta artística, generar otros públicos, promocionar a los artistas nacionales y traer a los mejores internacionales".
En su primer año (2004), la fundación realizó 64 eventos; en 2005, 157; en 2006 se superó esta cifra con 253; en 2007, 454; en 2008, 544; y, en el primer semestre de 2009, un total de 276.
Por otra parte, esta organización registra una producción propia del 80%, el 15% de coproducción y el 5% como teatro de acogida.
Realizar temporadas de ópera, formar públicos de diferentes edades, democratizar la cultura, realizar conciertos didácticos y abrir espectáculos de gran calidad (a tan solo $1 la entrada) son algunos de los logros de la organización.
"Nos queda la satisfacción de haber activado la vida artística y cultural del teatro. Pero el logro más grande es el Sucre Viajero", dijo Bueno.
Este proyecto nació hace tres años con la finalidad de llevar a la mayor parte de ciudades la producción del teatro y de varios colectivos internacionales.
Estos se presentaron en más de 40 barrios y parroquias de Quito. También se realizaron en otras ciudades: Coca, Loja, Cuenca, Galápagos, Tena, Guayaquil, Otavalo, Ibarra y Ambato.
Presupuesto. La fundación cuenta con un financiamiento anual, asignado por el Municipio de Quito, que asciende a $1 800 000. Mediante el auspicio de la empresa privada, la organización asegura $1 millón más, es decir, un total de $2 800 000 cada año.
En 2008, además de los 544 eventos realizados, también se produjo un total de 235 programas de televisión.
A decir de Bueno, el teatro difunde 12 programas culturales semanales dentro y fuera del país, los cuales, entre abril de 2004 y junio de 2009, han sido vistos por un total de 1 890 514 televidentes.
El Sucre de a dólar. Se trata de una programación especializada para niños, jóvenes y adultos a bajo costo. A decir de Bueno, de esta manera todos los públicos tienen acceso a los espectáculos de alta calidad.
Clases maestras. Son parte de las políticas del Teatro. Se trata de simposios y clases especializadas que son dictados por los artistas invitados y abiertas gratuitamente al público.
Festivales. El Jazz In situ (cuatro ediciones), la Bienal Internacional de Guitarra (dos ediciones), el Festival Internacional Ecuador Jazz (tres ediciones), el Festival de Música Sacra (cinco ediciones) y la Bienal Músicas del Mundo (dos ediciones) congregaron a 50 000 personas.
Convocatorias. Este año se hizo el primer Quito Video Maratón donde participaron realizadores de cine amateur. Se abrieron concursos de artes escénicas, escénico musicales y de composición musical. Se brindó soporte técnico y $100 mil.
"Queremos que la propuesta cultural se mantenga viva, pues Quito necesita sus teatros activos", finalizó Bueno. Entre abril de 2004 y junio de 2009, a las funciones ha asistido un total de 738 514 personas. (DS)
Más información: revisa la agenda cultural de Quito
Hora GMT: 19/Agosto/2009 - 05:09

19/Agosto/2009 a las 18:42
Lo que no comenta el sr. Julio Bueno, son los maltratos y despidos que ha cometido contra los artistas nacionales de gran nivel y el abuso de poder que ha ejercido al monopolizar en beneficio personal y de sus amigos a una Institución Municipal.
03/Septiembre/2009 a las 17:51
Lo que no dice el sr. Bueno es que se a valido del esfuerzo de los músicos para hacerse de un nombre atropellando,explotando a los compañeros artistas y encima somos victimas de persecución, ya que las persona s que no somos de su agrado nos niega la entrada a los teatros creyendo que son de propiedad y no dice tambien que los grupos de la mama cuchara han sido utilizadas para sus presentaciones personales y sabiendo que no lo puede hacer, pero como a las autoridades municipales no les importa como se maneja la cultura ni como es tratado los musicos el sr. ha hecho lo que a querido con el centro cultural donde solo se respira miedo por sus formas de proceder..... TENGO PRUEBAS DE TODO LO QUE DIGO PUES SUY VICTIMA DE SU INCONCIENCIA
04/Septiembre/2009 a las 09:54
Estoy totalmente de acuerdo con la srta. Zumbana y el sr. Monge. Además (por si fuera poco el maltrato a músicos, que son el motor de esta fundación) hay sospechas de mal manejo de fondos, las mismas que no han sido resueltas gracias al poder político y excelentes contactos que respaldan al sr. Bueno.
Recuerdo un informe de auditoría expuesto en la puerta de artistas del Teatro Sucre, en el cual se decía que la FTNS estaba limpia de cualquier acusación, lo que generó en mi simplemente risa, al ver cómo ese papel era pegado en ese sitio para dar una lección y una bofetada a todas las personas cercanas a la institución que saben de estos malos manejos y han deseado hacer algo para sacarlos a la luz.
Mi comentario no va enfocado a este tema ya que considero que se ha hablado mucho al respecto. La molestia: la sociedad ha hecho poco o ningún caso, pues está embelezada con el discruso del sr. Bueno, cargado siempre de rectitud, altruismo y ganas de elevar el nivel artístico (cueste lo que cueste) de la ciudad de Quito. Mi crítica se dirigirá a este "nivel artístico", y lo hago porque considero que tengo el suficiente criterio musical después de asistir a emblemáticos teatros fuera del país y escuchar grandes intérpretes en vivo.
Si no hubiese asistido a muchos de los eventos organizados por la FTNS, me impresionaría leer que en cinco años se han efectuado 2000 funciones artísticas. Pero ya que cantidad no es calidad, lo único que puedo decir, es que de todos los conciertos que escuché, un 80% eran de pésima calidad y el 20 % restante sólo tuvo momentos ( si, sólo momentos) en los cuales se podía disfrutar de pasajes ejecutados con decoro.
La razón por la cual la fundación tiene éxito y sigue gentilmente ofreciéndonos y deleitándonos con ominosos espectáculos, es que nuestro público carece de criterio musical y es en verdad generoso; de lo contrario hace mucho tiempo los teatros hubiesen cerrado sus puertas y los directivos estarían cesados de sus funciones.
Muchos de los espéctáculos son una burla para los músicos, aficionados e inversores (sean estos estatales o privados). Espero que este espacio sirva para quitar la venda de los ojos a quienes creen que la FTNS es un paraíso cultural.