Opinión de Diario HOY
La Pro forma del Presupuesto de 2010 que presentó el Gobierno a la Asamblea mantiene la tendencia a una desmedida expansión del gasto. Este se incrementó en un 29% en relación con el de 2009. Solo el gasto corriente crece en $1 107 millones en comparación con el de 2009.
El déficit fiscal por financiarse es de $4 625 millones. Sin embargo el financiamiento identificado es solo de $1 590. Subiste, pues, una brecha financiera de $3 035. Si fallan las fuentes para cubrirla, el gasto que se sacrificará será el gasto de capital.
Esta situación puede ser aún más grave si, como también se ha advertido, los ingresos se hallan sobredimensionados, y son irreales los supuestos macroeconómicos bajo los cuales se elaboró la Pro forma presupuestaria, como el del crecimiento de la economía nacional de un 6,8%, o un precio promedio del barril de petróleo de $65,9.
Estas circunstancias exigirían, antes que el gasto desproporcionado, una actitud severamente austera.
Se observan ciertos rubros de la Pro forma en donde debería aplicarse esa austeridad y frenarse el gasto: por ejemplo, en el "Presupuesto consolidado por ítem para el ejercicio de 2010 ", se contemplan estos gastos: $426 millones "para servicios personales por contrato ", $24 millones y medio para "difusión, información y publicidad ", $53 millones para "viáticos y subsistencias en el interior " (¿serán los costos de los gabinetes itinerantes?) y $14 millones por "viáticos y subsistencias en el exterior ", $63 millones por "consultoría, asesoría e investigación especializada ", $40 millones por "servicios de capacitación ", más de $66 millones por "alimentos y bebidas "... He aquí algunos ejemplos, entresacados al azar, en donde el buen sentido exige amarrarse los cinturones.
La expansión desmesurada del gasto es irresponsable y, aunque pueda sostenerse de un año a otro, más temprano que tarde pasará una costosa factura a todo el país. Se requiere verdadera austeridad.
Hora GMT: 27/Noviembre/2009 - 05:16

27/Noviembre/2009 a las 10:32
La expansión desmedido del gasto en el gobierno de correa para el 2010, no se justifica para nada, tanto dinero que no le ha beneficiado a nadie ni ha justificado su gasto correa que se ha blindado para que sus obedientes asambleístas ni siquiera piensen en una fiscalización desde el comienzo de éste gobierno.
Correa saquea las arcas del estado y nadie sabe en qué gasta. Ya es hora de que le pongamos un punto final a éste gobierno, que ha creído que los ingenuos que votaron por él le dieron carta blanca para que despilfarre en inutiles viajes, subsidiando la vagancia, en lugar de crear un ambiente estable en el país para que exista inversión y fuentes de trabajo, pero para correa es más fácil regalar dinero a diestra y siniestra, total el dinero está a su disposición y además no tiene que dar cuentas a nadie de lo que hace con él.
HA CORREA NO HAY DINERO QUE LE ALCANCE, YA NO SABE QUE MÁS IMPUESTOS PONERNOS A LOS EMPRESARIOS QUE NOSOTROS SÍ DAMOS TRABAJO A LA GENTE, PERO SOMOS ATACADOS POR ÉSTE SUJETO.