Por Diego Oquendo
José Ribeiro e Castro, jefe de la Misión de Observadores de la Unión Europea para el referendo en el que se aprobó la nueva Constitución ecuatoriana, dijo algo evidente: en la última campaña electoral hubo un abuso de fondos públicos. Y dijo algo más, también comprobable: los medios de comunicación estatales "no garantizaron la imparcialidad de sus contenidos". Qué bueno que un funcionario extranjero se haya atrevido a formular semejante declaración. Desde luego, hubiese sido mejor si lo hacía casa adentro. Pero, en fin, lo importante es que el testimonio está allí, aunque vino de fuera.
Porque en cuanto a los delegados de la OEA, ¿qué se puede opinar? Una actuación tibia, ambigua, condescendiente, alegrándose prematuramente de un proceso político que no daba para alegrarse de nada. ¿Puede alguien entusiasmarse ante la contemplación de un espectáculo en que dizque se hablaba de un nuevo proyecto constitucional, cuando los afanes -mayoritariamente los oficiales- iban por otro lado? Y ojo, que no quiero descalificar, de ninguna manera, unos resultados que, para bien o para mal, estamos llamados a respetar.
A propósito de los cuestionamientos del señor Ribeiro e Castro y tomando en cuenta que en el futuro inmediato tendremos una nueva campaña electoral entiendo que se trata de la quinta o sexta en los tiempos más recientes, si es que no me fallan los cálculos- quiero plantearle al economista Correa, con ánimo comedido, lo siguiente: que por esta vez y en adelante haga proselitismo apelando al solo recurso doctrinario, a la razón que se basa en hechos tangibles e idóneos, a su fe en la necesidad de un "cambio" que todos demandamos, absteniéndose de dilapidar los dineros fiscales que salen del bolsillo de todos los ecuatorianos. Entonces sí, podrá ufanarse de que la nueva victoria le corresponde por entero. Porque una cosa es batallar de igual a igual con el antagonista argumento versus argumento- y otra, muy diferente, sacar provecho de las inmensas posibilidades que concede un poder ejercido hegemónicamente.
Desde luego que la oposición -o lo que pueda calificarse como tal- puso igualmente lo suyo. Sin embargo, la diferencia con la contraparte fue abismal! David frente a Goliat. Solo que esta vez Goliat resultó ileso y David, bueno, David
salió muy maltrecho. Será conveniente que quienes no coinciden con la mística del actual Gobierno y no son pocos, en verdad- se preparen para las futuras contiendas elaborando un discurso políticamente atendible, sólido en lo moral, inteligente, persuasivo.
Aquí queda formulado mi planteamiento al presidente Correa. ¿Es mucho pedir? Yo no lo considero así. Insistiré en mi tesis.
doquendo@hoy.com.ec
Hora GMT: 06/Octubre/2008 - 05:03

06/Octubre/2008 a las 09:32
Permítame, para beneficio de su labor periodística y la objetividad de sus comentarios, expresarle que el más grande defecto que usted tiene y que hemos advertido muchos conciudadanos, que ya hemos dejado de escucharle en la radio Visión pero que seguimos leyendo el Diario Hoy, es la falta de imparcialidad que usted persevera, para todo lo que no sea la línea de su pensamiento o de su interés.
Todo lo que no concuerda con su pensamiento, o sea contrario a su entorno político, tiende a magnificarlo, por el contrario, todo lo que pueda favorecer al gobierno actual, o le nterpreta a su manera o tiende a llenar de retórica a sus expresiones con el afán de minimizar u opacar algún logro político del mandatario actual.
Para muestra un botón, sobre su artículo del Diario Hoy de este día:
"José Ribeiro e Castro, jefe de la Misión de Observadores de la Unión Europea para el referendo en el que se aprobó la nueva Constitución ecuatoriana, dijo algo evidente: en la última campaña electoral hubo un abuso de fondos públicos. Y dijo algo más, también comprobable: los medios de comunicación estatales "no garantizaron la imparcialidad de sus contenidos". (...)
"Desde luego que la oposición -o lo que pueda calificarse como tal- puso igualmente lo suyo. Sin embargo, la diferencia con la contraparte fue abismal! David frente a Goliat. Solo que esta vez Goliat resultó ileso y David, bueno, David salió muy maltrecho."
Señor Oquendo, porque no se refiere, ni siquiera le pido magnifique, a la campaña llena de calumnias, de mentiras, engaños, patrañas y embustes que hubo, en la campaña reciente, por parte de gente conocida que siempre se está oponiendo a los mandatos del pueblo ecuatoriano, y a la que usted hace aparecer en su comentario, desde luego en forma tremendamente equivocada o sutil como David.
Este es el verdadero problema que existe en la actualidad en algunos medios de comunicación y en algunos "orientadores" de opinión. A esto señor Oquendo el pueblo en mayoría ha dicho y seguira diciendo !Basta!.
06/Octubre/2008 a las 09:39
Muy buena la sugerencia del doctor Diego Oquendo; mas, quedará en eso: sugerencia.
Lamentablemente el solicitar que dejen de malgastar el dinero de todos los ecuatorianos es PEDIR PERAS AL OLMO. Se sigue cocinando el PRI a la ecuatoriana.
06/Octubre/2008 a las 10:16
Avalar y obligar algo que fue adquirido por la fuerza del abuso -dinero, poder, posición etc- es como avalar al violador y obligar a la violada a que tenga su hijo por la fuerza de la costumbre.
Todos sabemos que la nueva constitución fué fraguada y alterada en su texto entre gallos y medias noches DENTRO DE UN PLAN CONTINENTAL DE INTROCUCCION A LA FUERZA DEL COMUNISMO con variantes mayores o menores de acuerdo al país en que se realicen constituyentes, por esto no comparto la idea de respeto o sumisión por voluntad, sino el cumplimiento de la misma hasta encontrar quien haga otra que provenga del consenso.
La única idea que es universalmente respetada es cuando la obligación proviene con transparencia de la voluntad y consenso de las partes actuantes.
Una constitución es comparable a un contrato que indica la reglas de juego de la futura actuación de un sociedad, si este concepto es aceptado quisiera hacer una pregunta a quien me lea: ¿Ud respetaría y pagaría una deuda de juego si descubre que le jugaron con cartas marcadas?
NO SE COMO PIENSE UD PERO ASI ES COMO YO PIENSO
Atte.
06/Octubre/2008 a las 11:02
Para marquito y todos los lambones de Correa, todo lo que esté en contra de la palabra u obra de su "Dios" está mal, nunca entendieron, ni entederán lo que significa la Democracia y la libertad de expresión. Seguramente, si Oquendo alabara o festejara las ocurrencias permanentes de Correa, sería considerado un periodista serio e imparcial. Ahora, más que nunca, la prensa va a ser objeto del ataque de Correa, y obviamnete, de todos sus seguidores.
Cuanto tiempo va a durar la venda en los ojos de estas gentes, al igual que con BUcaram y Gutierrez, dentro de algun tiempo, el pais va a estar lleno de arrepentidos.
06/Octubre/2008 a las 14:20
Yo pensé que era el único que había dejado de escuchar Radio Visión por la parcialidad del periodista Dr. Oquendo.
06/Octubre/2008 a las 14:54
Inteligente análisis señor Diego Oquendo. Preciso y conciso. En pocas palabras nos ha expresado su preocupación para que en las próximas contiendas electorales protagonizadas por Rafael Correa -sí, porque nos quedan decenas todavía- no se utilicen los fondos públicos para su sola promoción personal; téngalo por seguro que no será escuchado, y seguirá siendo vilipendiado por el Poder. La temporada de caza al periodista honesto sigue abierta.
No fue una contienda limpia; por esa razón, esa defectuosa constitución no debería ser automáticamente acatable. Fue un juego sucio, en el que se jugó con ventaja y con jokers escondidos bajo la manga. En cuanto a la OEA, es una decepción, y en eso no han cambiado; siguen siendo una partida de tembleques, unos buenos para nada. Ribeiro salvó un poco la fachada para que la UE no pasara por ser cómplice de una mascarada.
Sr. Oquendo, lo seguiremos escuchando en la radio, y seguiremos leyendo sus sabias opiniones. Los amantes de la democracia, siempre estaremos de su lado.
06/Octubre/2008 a las 16:56
Me da pena la ceguera de este gobierno y la gente de izquierda que los apoya en cuanto al intervencionismo en las campañas electorales. Con este actuar están totalmente descalificados cuando dejen el poder, y créanme que en algún momento lo harán. Como dice la Biblia, ahí será el llanto y el crujir de dientes, porque no tendrán ni un solo argumento para evitarlo sino solo llanto.