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Fregando la pita

Publicado el 14/Julio/2008 | 00:00

La Agencia de Garantía de Depósitos (AGD) ha dicho que la incautación de tres canales de televisión se ajustó a derecho, mencionando para ello el artículo 29 de la Ley de Transformación en Materia Tributaria. Cabe señalar, como un antecedente válido, que buena parte de la familia Isaías se encuentra cómodamente instalada en Miami, sin que haya dado la cara para responder por sus responsabilidades en un problema de larga data, debiendo cumplirse desde luego lo que se denomina el "debido proceso".

Así presentadas las cosas, el hecho que comentamos resulta coincidencial con el advenimiento de una nueva campaña electoral, que habrá de apuntalar un "Sí" constitucional de angas o de mangas. El asunto, entonces, tiene un trasfondo político, en la medida en que se descarga un golpe contundente sobre tres televisoras que no estaban en una línea editorial identificada con el actual Gobierno y sus propósitos inmediatos.

Pero, al mismo tiempo, tal intervención entraña un mensaje subliminal para aquellos medios de comunicación que, en ejercicio de una libertad de expresión que hasta el momento se mantiene incólume, siguen diciendo lo suyo, a tono con los dictados de su conciencia. Firmes y todo, convencidos de su compromiso, no dejarán de experimentar algún recelo, incluso cierto temor…

Se impone, por lo mismo -a fin de disipar cualquier escrúpulo- que los canales incautados sigan operando bajo sus propias reglas -nos gusten o nos disgusten- sin que se conviertan en nuevos elementos de propaganda oficial, a propósito de la realización del referendo aprobatorio constitucional.

Desde luego, lo recomendable es que una vez que se verifique la idoneidad legal del operativo, las tres televisoras sean rematadas preferentemente a interesados de carácter particular, debiendo garantizarse los derechos de sus trabajadores y periodistas. No vaya a ser que el gran oficialismo se saca de nuevo la lotería.

En cuanto a la clausura de Radio Sucre -cuyo titular no es santo de mi devoción- se trata de otro capítulo con ciertas motivaciones técnicas y reglamentarias. En todo caso, que se piense en las gentes que allí venían laborando. Son destinos humanos que no pueden ser ignorados por la ya famosa "revolución ciudadana".

En suma, que haya juego limpio. Cuando de por medio están importantes medios de comunicación colectiva las tentaciones suelen ser muy grandes. Y el actual Gobierno, qué caramba, alimenta ambiciones políticas igualmente grandes, muy ambiciosas.

Hora GMT: 14/Julio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Diego Oquendo

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