Acaban de levantar cabeza, luego de haber permanecido en silencio por un buen rato. Justamente desde la iniciación del nuevo Gobierno. Entonces se sintieron identificados con el socialismo del siglo XXI y resolvieron ponerse una venda en los ojos y una mordaza en la boca. Ciegos y mudos por un buen rato.
De lo contrario, ¿cómo explicarse que no hayan pronunciado palabra cuando los excesos cometidos en Dayuma? ¿O en el caso de Guadalupe Llori, la ex prefecta de Orellana, contra quien se ha ejercido alguna persecución política, más allá de las acusaciones de que es objeto? Calladitos, incapaces de abrir la boca. Igual sucedió cuando 57 legisladores fueron puestos en la calle, violando toda norma constitucional, poco importa que nadie o casi nadie haya simpatizado con ellos. ¿Y el asalto al Tribunal Supremo Electoral de la época? ¿Y el asedio y agresión a ciertos políticos que no comulgaban con el Gobierno de Correa? Chitón. Pero ahora reaccionan de pronto y, en clamor unánime Fiscalía General incluida- ponen el grito en el cielo, a fin de librar de toda responsabilidad a las damas uniformadas que, inocentemente, permanecían en el campamento de Raúl Reyes en Angostura.
Los famosos organismos dedicados dizque a la defensa de los derechos humanos son miopes de conveniencia. Cuando las víctimas son de la cofradía, toda clase de asistencia; sin embargo, cuando los personajes pertenecen a otra ideología, ¡que les devoren los perros! Nadie va a justificar en modo alguno, en absoluto, lo sucedido el sábado 1º. de marzo en territorio ecuatoriano. Nadie. No obstante, cada quien es dueño de su propio destino. Y si nos metemos en aventuras peligrosas, debemos estar preparados para afrontar cualquier desenlace. Pero ahora resulta que hacíamos una suerte de turismo ecológico, sin ninguna trascendencia política y, llegado el momento de aceptar las responsabilidades derivadas de nuestros actos, somos inocentes de la cabeza a los pies. Así no es el juego. Aquí hay gato encerrado y lo que se quiere en suma es que estas señoritas salgan del país lo más pronto posible sin abrir la boca, sin despegar los labios. Si llegan a pronunciar una sílaba, caramba, podemos vernos en apuros.
Apurados deben encontrarse este mismo rato se me ocurre- algunos elementos del oficialismo que no nos han dicho todo lo que saben respecto de las FARC y su cómoda ubicación en algunas hectáreas de la heredad nacional. Sus explicaciones no son muy convincentes que digamos
Aparecen demasiado humanitarias para nuestro gusto. Y que nadie piense que le estamos haciendo coro al Sr. Uribe. Pero si por allí siguen apareciendo papeles comprometedores luego de una verificación fidedigna- alguien debe satisfacer nuestra inquietud. La inquietud nacional.
Hora GMT: 17/Marzo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Diego Oquendo
