Por Diego Oquendo
El hombre -Trajano- evidentemente conoce de la materia. Calificó a Patiño de "trinquero de cuarta", lo que supone que hay de primera, segunda, y tercera categorías, llegándose al último nivel, una suerte de PhD, destinado a los "peritos", picarescamente hablando.
Es importante señalar que tales personajes no disputaban por una comisión cualquiera -vale decir de medioambiente, de lo civil y penal, de lo laboral, etc.- no; de por medio estaba la Comisión de Contratación Pública
Es decir, el mundillo en el cual el aceite, perdón, el trámite requiere de conocimiento y espíritu de sacrificio. Especialmente esto último. Y ya lo sabemos: la entrega patriótica de ambos caballeritos es proverbial.
Las normas constitucionales no pueden quedar solo escritas en el papel. Ya que constan en la nueva Carta Magna
, ¡entonces que se las aplique!
Si estamos hablando del "buen vivir", por ejemplo, la caridad debe comenzar por casa. Así se entiende que los comisionados ganen, a la hora de las cuentas alegres, $1 600 más que los antiguos diputados, que en paz descansen. En total, un sueldo cercano a $5 000. Si a lo dicho sumamos lo que deben percibir los dos asesores y el asistente que acompañarán a los Papinianos criollos, he aquí que en gratificaciones del personal del Congresillo deberán invertirse más de $800 mil mensuales. Una bicoca. El "buen vivir", cholitos, el "buen vivir".
Confort del que ya disfrutaron los asambleístas en Montecristi. No olvidemos que se empleó alegremente $1 millón en almuerzos, celulares y otros antojos de quienes -tocados por una mística sin parangón- se proponían sentar las bases de la futura "revolución ciudadana".
Desde luego, cabe reparar igualmente en el hecho de que en Ciudad Alfaro se produjo una serie de gastos que no han sido justificados, como también se alteraron facturas y, en fin, se solaparon unas cuantas vivezas de las que nos habló la Contraloría en algún momento, para luego echar el asunto al olvido. Ahora, si nosotros estamos equivocados, adelante con las pruebas que demuestren lo contrario.
Terminamos. La autoproclamada Corte Constitucional se ha puesto de moda. Se trata de una lamentable derivación de nuestra idiosincrasia. Ya nos hemos olvidado de su mágica transformación -magia negra, mis amigos- y en adelante debe tener respuesta para todo.
Un momentito: la mal llamada Corte Constitucional no está para absolver consultas y arreglar lo que no se puede arreglar legítimamente. Su solo papel se limita a resolver sobre las demandas constitucionales, cuando las mismas se presenten en términos normales. Pare de contar.
doquendo@hoy.com.ec
Hora GMT: 17/Noviembre/2008 - 05:03

17/Noviembre/2008 a las 11:45
Me queda la curiosidad de saber quien maneja, califica y da títulos de mañosería de primero hasta cuarto nivel. Supongo que será alquien especializado en el exterior con mucha experiencia. Es decir, si hay trinqueros de cuarto nivel, también debe haber decanos y doctores. ¡Qué desvergonzados!
17/Noviembre/2008 a las 12:24
Solo le faltó, señor Don Tocayo Oquendo, mencionar que la CC se "AUTOREGULÓ" emitiendo un reglamento de funcionamiento para agilizar los trámites que le requieran. Seguramente en esa perla jurídica decidieron convertirse también en absolvedores de consultas.