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Fray Gonzalo Valdivieso O.P.

Publicado el 01/Mayo/2008 | 00:00

Fray Gonzalo llevaba con elegancia el hábito blanco y negro de la orden de predicadores. Negro de Torquemada inquisidor y blanco de Vitoria, padre del derecho internacional. Herencia de sombra y sangre. Herencia de luz y paz. O se sucumbe a la miseria humana o se asciende a la grandeza.

Fray Gonzalo tuvo excelente formación. Ocho años de estudios en las etapas de noviciado, filosofía, teología y letras en el convento de San Pedro Mártir (Santo Domingo), Quito. Se graduó de Bachiller en Derecho Canónico por la Universidad de Comillas con sede en Madrid, y cursó, con distinciones, estudios de Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad Nacional de Madrid. Se licenció en Derecho Canónico en la Universidad de Santo Tomás en Roma y se doctoró en ese Sagrado Derecho en la misma universidad de la Sapiencia. Dieciocho años más tarde volvió a Roma para postgrado en Jurisprudencia Rotal en la Universidad Gregoriana de los jesuitas. Allí obtuvo el título de "Abogado de la Sagrada Rota". Ejerció durante 21 años de juez en los Tribunales Eclesiásticos.

Pudo haberse quedado de fraile estudioso y contentado con ello. Estudioso siempre fue y lo prueba su libro de derecho sobre La participación de los religiosos en el cuidado de las almas; pero no se contentó con eso. Sus hermanos en religión lo eligieron procurador del Convento de Santo Domingo. Pudo entonces ordenar y modernizar la economía de la Provincia Dominicana de Santa Catalina de Siena. (Ecuador). Lo eligieron más tarde prior del Convento Máximo, luego provincial de la Orden, y de nuevo prior de ese Convento por dos períodos seguidos. De modo que conoció la dulzura amarga del poder y pudo remodelar las casas dominicanas del Ecuador, modernizar la administración, asegurar a los frailes una vejez sin angustias y dotarles de instrumentos digitales de trabajo. Era hombre recio, de apariencia cuidada.

Pero también trabajó directamente en la labor pastoral cuando formó las ciudadelas San Vicente Ferrer, San Fernando, Santa Rosa de Lima y la Unión Popular para gente pobre. Creó, en la ciudadela Fray Bartolomé de Las Casas, en el Convento Santo Tomás de Aquino, la Casa de Formación de los Dominicos.

Y trabajó en la cultura animando el Instituto Nacional de Patrimonio como delegado de la Iglesia católica ecuatoriana. Creó el taller Escuela de Restauración Artística Fray José María Vargas con profesores ofrecidos por Bélgica. Fundó y dirigió el Departamento Episcopal de Patrimonio Religioso para conservar, catalogar, restaurar los monumentos, el arte, los libros y los archivos de la Iglesia ecuatoriana.

Cuando fungió de prior del convento de Santo Tomás en Las Casas construyó una bella iglesia con diseños estructurales y ornamentales de su propia cosecha. Y en sus nueve años de priorato del convento, hizo una obra magna de restauración, de museos únicos en América, salvó la bellísima Capilla de la Virgen del Rosario sobre el Arco de la Mama Cuchara.

Se nos fue fray Gonzalo con su hábito blanco y negro cual “las golondrinas (que) con tembloroso luto llevan la primavera a través de los mares”. Te nos fuiste con tus manos de restaurador, “Oh sagrado Arquitecto de las eternas manos”.

Hora GMT: 01/Mayo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Simón Espinosa Cordero

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Comentarios

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  1. 1 Karina Monteros desde - Loja

    Con mucha tristeza recibí la noticia del fallecimiento del P. Gonzalo Valdivieso. A quien tuve la oportunidad de "entrevistar" sobre la arquitectura religiosa dominica, una semana antes de su fatal accidente. Con mucho conocimiento y gran generosidad me explicó algunos aspectos claves que me sirvieron en el desarrollo de mi tema de tesis de maestría en Arquitectura en la UNAM. Me facilitó libros y me permitió revisar documentos que aportaron a la culminación de mi tesis.
    K. monteros

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