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Franquicia fallida

Publicado el 05/Julio/2009 | 00:10

Por Fernando Moncayo Castillo


fmoncayo@hoy.com.ec

E l diccionario define a una franquicia como "formato de negocios utilizado en comercio por el que una parte llamada franquiciante cede a otra llamada franquiciado la licencia de una marca así como métodos de hacer negocios a cambio de una tarifa periódica o regalía"

La franquicia consiste en aprovechar la experiencia de una persona que ha conseguido una ventaja competitiva, o modelo diferente, destacable en el mercado. Dicha ventaja puede consistir en una marca de prestigio, productos o métodos patentados o, simplemente, un profundo conocimiento del negocio que le hace conocedor de la fórmula de obtener beneficios. Mediante el contrato de franquicia, el franquiciador -o franquiciante- se compromete a transmitir parte de esos valores al franquiciado -o franquiciatario- y este consigue una sensible reducción de los requisitos de inversión así como del riesgo.

¡Y yo que pensaba que los políticos no tenían espíritu emprendedor o comportamientos de empresarios! ¡Qué equivocado estaba!

Es evidente que todo lo que estamos viviendo en Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Honduras, Nicaragua, San Vicente y Granadinas es, nada más y nada menos, un formato de gobierno utilizado en política por el que un país llamado Venezuela cede a otros países, llamados socios o aliados, el poder de uso de la filosofía, así como los métodos de hacer gobierno, es decir, ¡toda una franquicia política! ¡Increíble darse cuenta cómo los principios básicos de los negocios no son exclusivamente de los satanizados empresarios!

En la política, así como en los negocios, el modelo de franquicia es el más seguro al momento de invertir; los porcentajes de fracaso son mucho menores frente a los de negocios o modelos nuevos, por más brillante que suene la idea inicial. El tener un caso de "éxito" permite reducir la curva de aprendizaje dramáticamente, ser más eficiente y efectivo en el cumplimiento de objetivos, así como beneficiarse de una red de apoyo internacional. Uno de los principales valores de la franquicia son los manuales de operación, los mismos que, en nuestro país, ya son Constitución, a través de los constantes asesoramientos de expertos consultores de la franquicia madre.

A pesar del boom que los modelos de franquicia están teniendo en el mundo entero, se ha podido ver, en muchas ocasiones, que un modelo que es exitoso en un país no necesariamente es exitoso en otro. Existen también franquicias fallidas, como es el caso sucedido en Honduras.

Es una pena que la franquicia no pueda terminar de ser implementada en el mencionado país latinoamericano. Su afectación a los índices de éxito de implementación de la franquicia política no son buenas noticias para el resto de dueños de franquicias similares, y ni se mencione el dolor de cabeza que debe esto generar para su franquiciador máster. Gran lección para los empresarios y políticos que considerábamos que las franquicias constituían un éxito seguro.

Hora GMT: 05/Julio/2009 - 05:10

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