El mercado nacional ofrece una serie de productos para invertir a corto, mediano y largo plazo
La participación en los negocios de inversión, ya sea a través de fondos, fideicomisos o titularizaciones va en aumento en el Ecuador.
Tanto el patrimonio de las administradoras de estas inversiones, como los participantes han aumentado en relación al año pasado. En el caso de los miembros de los fondos, en lo que va de 2008, se registran 48 856 nuevos inversores más que en 2007.
A eso se suma la diversidad de productos que ofrece el mercado. Entre estas alternativas se observan fondos de cesantía, paquetes educativos, para financiar los estudios, inmobiliarios, o los tradicionales de corto, mediano y largo plazo.
Un fondo para el pequeño inversionista
La rentabilidad del fondo a corto plazo es variable, según el valor con el que abre su fondo
Diversificación, liquidez y rentabilidad son los beneficios que se pueden obtener en un fondo a corto plazo.
Este mecanismo que brinda la administradora de fondos Génesis tiene varias características que le permite a sus clientes escoger el Fondo que más le convenga, según el perfil o expectativa. No tiene una fecha fija de vencimiento, es decir, "una vez cumplido el tiempo de permanencia mínima, el cliente puede disponer de su inversión en cualquier momento y seguir ganando rentabilidad hasta el último día", comenta Alexandra Hidalgo, jefa nacional de servicios integrados de Génesis.
La administradora maneja cuatro tipos de fondos a corto plazo: Magistral, Máximo, Máster y Estratégico.
Si el cliente desea obtener sus fondos en el menor tiempo posible la mejor opción es el fondo a corto plazo Magistral. El tiempo de permanencia de la inversión es cinco días.
El fondo Máximo, por su parte, tiene una permanencia de 30 días, el Máster, de 90 días; y el Estratégico, de 180 días. Todas estas opciones permiten un mínimo de inversión de $500.
"Distribuimos las inversiones en diferentes sectores y títulos valores, de emisores nacionales, que nos permiten diluir el riesgo de la inversión y optimizar los resultados en los rendimientos", aclara Hidalgo.
Pero si el cliente desea un fondo a largo plazo en beneficio de su familia, Génesis ofrece el Fondo para Retiro Laboral.
Esta opción faculta al cliente a aportar mensualmente una cantidad específica que éste determine, al plazo que le convenga, de acuerdo a la edad (de 18 a 50 años) y el tiempo en que planea dejar de trabajar (ver cuadro).
Los beneficios: un plan sistemático de ahorro; respaldo económico al momento de quedarse cesante; acceso a realizar ahorro voluntario; seguro de vida y accidentes; y, servicios integrales de asistencia. (CCN)
Destinos de inversión y condiciones del mercado
"Invertimos en entidades del sistema financiero garantizadas por la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD), bonos del estado garantizados por el Estado Ecuatoriano, y obligaciones Corporativas garantizadas por las compañías privadas que emiten esos títulos", informa Alexandra Hidalgo, jefa nacional de servicios integrados de Génesis.
Explica, además, que para prever las condiciones del mercado, la administradora de fondos cuenta con un Comité de Inversiones, que está encargado de analizar la situación y riesgo actual.
Este comité está conformado por varios especialistas en el área financiera, que "cuentan con vasta experiencia en el mercado nacional", finaliza Hidalgo. (CCN)
Fideicomiso garantiza a los involucrados
Los fideicomisos de garantía son un contrato a través del cual una persona o una empresa, a la cual se denomina constituyente, transfiere, a un patrimonio autónomo (fideicomiso), activos sobre los que tenga capacidad legal de disponer. Estos sirven como garantía y como una segunda fuente de pago de sus obligaciones con las entidades de crédito.
Este fideicomiso es entregado a una Fiduciaria la cual, en el caso de que se incumplan las obligaciones de pago, procederá a la ejecución de la garantía; es decir, dispondrá de los bienes del fideicomiso con el fin de pagar, en lo posible, las obligaciones establecidas en el contrato de constitución de la figura.
Según Byron Estrella, gerente de administración fiduciaria de la empresa Fideval, la fiduciaria, encargada del fideicomiso, tendrá la obligación de mediar entre las partes: el deudor y la entidad crediticia para conseguir los mejores resultados para la cancelación de las deudas. Así, se evita que se perjudique a alguna de las partes. Una de las ventajas, a decir de Estrella, es saber la forma en que se van a liquidar las deudas que la empresa o persona mantenía. No existe la incertidumbre cómo en figuras como la hipoteca. "Cuando se hipoteca un bien, si se incumple las obligaciones, el bien puede ser rematado a un 50% de su precio normal. Esto no ocurre en el fideicomiso donde se ofertan los bienes a precios para pagar a la entidad bancaria", dice.
De su parte, las empresas fiduciarias, por la prestación de sus servicios, fijan honorarios durante la constitución del fideicomiso. Esta suma difiere según la etapa en la que se encuentre el proyecto. Existen dos fases necesarias: la constitución y la administración; pero también existe una tercera etapa que es la ejecución del fideicomiso, en el caso de que se incumplan las obligaciones. "En esta fase, los honorarios son mayores", señala Estrella. (SS)
Fiduciarias cobran sus honorarios acorde a la fase en la que se encuentre el proceso
Fideicomiso es una alternativa versatil que se acomoda al cliente
Los fideicomisos se han configurado como una alternativa eficiente y versátil para la ejecución de proyectos según manifiesta Luis Miguel Sánchez, gerente comercial de Fideval. Para el ejecutivo, cada clientes es un caso diferente para el cual se puede hallar una alternativa de fideicomiso. " Es un traje hecho a la medida en la cual la fiduciaria se adapta a los clientes para que el objetivo del proyecto se viabilice" asevera. De esta forma existen fideicomisos que se crean sobre bienes inmuebles para que sus réditos sean entregados por ejemplo para dar seguridad económica a personas de tercera edad; fideicomisos aplicados para el pago de la educación completa, etc. (SS)
Los fideicomisos son cuestión de confianza
El negocio fiduciario gira en torno a la administración de bienes y capital
Fideicomiso proviene del latín Fides que significa fe y, de acuerdo con su definición estrictamente conceptual (referente al de tipo mercantil) es un contrato mediante el cual "una o más personas llamadas constituyentes o fideicomitentes transfieren, de manera temporal e irrevocable, la propiedad de bienes muebles o inmuebles corporales o incorporales, que existen o se espera que existan, a un patrimonio autónomo..", según lo indica el glosario de términos de las Asociación de Administradoras de Fondos y Fideicomisos del Ecuador (AAFFE).
Este patrimonio autónomo "debe estar dotado de personalidad jurídica para que la sociedad administradora de fondos y fideicomisos cumpla con las finalidades específicas instituidas en el contrato de constitución, bien en favor del propio constituyente o de un tercero llamado beneficiario".
Con respecto a los fideicomisos mercantiles estos pueden ser de distintos tipos por ejemplo de administración, garantía, titularización, inversión o inmobiliario, según explicó Verónica Arteaga, abogada de Fiducia. Si bien cada uno de estos tiene sus características (ver cuadro), en general el hecho de que un tercero sea el administrador de un bien o de un capital brinda transparencia y seguridad al proceso como tal.
Además un fideicomiso es irrevocable y los bienes que están dentro de él son inembargables, a pesar de que los derechos fiduciarios, que los tiene el constituyente si pueden ser embargados, señaló Arteaga.
Otra de las características positivas de este contrato fiduciario es que es independiente, es decir "el patrimonio autónomo que se conforma con el conjunto de bienes o derechos que se transfieren al fideicomiso, es separado e independiente de los patrimonios de sus constituyentes, de la fiduciaria y de cada negocio fiduciario", señala la información de la administradora Fondos Pichincha. (DB)
La seguridad es una características claves para apuntalar el negocio
Si bien la crisis financiera mundial no tendría repercusiones en el negocio fiduciario, según Verónica Arteaga, abogada de Fiducia, existiría la posibilidad de que aquellos fideicomisos de inversión puedan verse afectados. Esto, explicó, debido a que en general toda inversión implica un riesgo.
De todas maneras aclaró que el impacto sería en la misma proporción que la afectación que en general se de a nivel del Ecuador.
A pesar de ello, una de las características que ven como positiva quienes están en el negocio fiduciario es la seguridad que implica, para todas las partes, participar en un fideicomiso de cualquier tipo. (DB)
El sector inmobiliario asegura sus clientes
El fideicomiso inmobiliario resguarda el dinero que se invierte en el proyecto
Dentro de la categoría de fideicomisos mercantiles uno es bastante común en la práctica. Se trata del inmobiliario. Este "es el contrato en virtud del cual se transfieren bienes para que el fiduciario mercantil realice gestiones administrativas y legales ligadas o conexas con el desarrollo de proyectos inmobiliarios, todo en provecho de los beneficiarios instituidos en el contrato", así señala el Reglamento sobre Negocios Fiduciarios determinado por el Consejo Nacional de Valores.
En palabras más sencillas el promotor de un proyecto inmobiliario (dueño del terreno o del capital) constituye un fideicomiso con el fin de llevar a cabo sus planes. Esto lo hace con el dinero que entregan los potenciales compradores, el cual es administrado por un tercero que es una entidad -necesariamente una sociedad anónima-.
Una de las características que define Verónica Arteaga, abogada de Fiducia es el punto de equilibrio que debe generarse entre las partes con respecto a temas como lo legal lo técnico y lo financiero, explicó. Sin embargo, este como todos los fideicomisos mercantiles "no pueden garantizar la rentabilidad, ya que es un medio no un resultado" añadió la abogada.
¿Pero entonces cuál es la garantía para este proceso? Según Arteaga en caso de que el proyecto no llegue a cristalizarse quienes decidieron previamente invertir en él recuperan su dinero, por ello es importante establecer el punto de equilibrio.
Una de los objetivos e incentivos que tienen quienes acuerdan ingresar en este tipo de negocio fiduciario es la de optimizar el manejo financiero del proyecto, en relación a los presupuestos y flujos y a la inversión de excedentes, según la información de la Administradora de Fondos y Fideicomisos, Fideval.
Además es una forma de garantizar el cumplimiento de un cronograma previamente establecido con relación a las etapas del proyecto. (DB)
Un negocio fiduciario llega a su fin cuando cumplió con su objetivo
Un fideicomiso mercantil inmobiliario termina con la venta de los inmuebles y, en general, todo este tipo de negocios acaban cuando en sus balances (activos, pasivos y patrimonios) llegan a cero. Si bien la razón para terminar un fideicomiso es el cumplimiento del objetivo también su fin puede llegar por mutuo acuerdo de las partes.
El proceso para darlo por terminado utiliza la figura de la escritura pública es decir que debe haber un acta de liquidación.
El siguiente paso es iniciar los trámites correspondientes para cancelar la persona jurídica que es el fideicomiso: el cierre del Registro Único de Contribuyentes (RUC), patente, entre otras. (DB)
Hora GMT: 27/Octubre/2008 - 05:05
