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Filan-jueces

Publicado el 17/Abril/2009 | 00:09

Por Juan Falconi Puig


jfp@hoy.com.ec

Siempre dije a mis alumnos que "pelear" con el juez debía ser la última opción del abogado litigante, salvo cuando aquel pierde imparcialidad, sustanciando y resolviendo la causa descaradamente a favor de la parte procesal que no tiene razón, como lo han hecho y hacen algunos jueces.

Así, resulta que el buen abogado conoce la ley y el Derecho, pero el más "eficiente" en resultados, "maneja" al juez, como Isaias los ha manejado a su antojo, empezando por los sorteos de las causas que le interesan que van siempre a donde "sus" jueces. Es el descenso de la actividad judicial al más bajo nivel que en nuestro país se aferra, aun en este período de transición.

Antes se llegó al extremo de volver a la atávica "justicia secreta", coartando el derecho de defensa puesto que ante el público, la prensa seria y el país, resulta más difícil retorcer la ley o fraguar los hechos, al menos para los que tienen algo de vergüenza. De ahí la necesaria publicidad de los procesos, en el sentido del acceso del público, no de la que, en su momento, hicieron las cloacas con antena para favorecer los ilegítimos intereses de sus ex dueños, mediante la intimidación a funcionarios y el engaño al público.

El deterioro se aceleró a partir de la "judicialización" de la política siendo hoy un amenaza contra la sociedad y sus miembros, ya porque no pueden llegar con argumentos jurídicos ante quienes deben impartir justicia, ya porque no están dispuestos o no tienen recursos para "subastar" providencias, supuestos en los que deben darlo todo por perdido. Ahí, los juicios se tornan en simple crónica de una condena anunciada, pues basta leer los nombres de la partes en la carátula de los expedientes para saber quién gana. Y algunos nombres se leen aunque no estén escritos, como se ve la invisible "gestión" de un sórdido procurador, el "hombrecito" del maletín, experto en sorteos de causas, hurto de boletas notificatorias y coimas de mayor cuantía, porque para las pequeñas usan desechadas baterías Bosch.

"¡Ay de la generación cuyos jueces merecen ser juzgados!", se dice en el Talmud, y "pedir justicia un hombre injusto es necedad" (Plauto); como necedad ha sido alegar y demostrar que en el juicio por la fusión de La Previsora con Filanbanco se han cometido las más aberrantes violaciones constitucionales y legales: una instrucción que no podía iniciarse sin el dictamen previo de una Comisión Técnica; sin el informe de Contraloría; cambiándose el tipo penal de la acusación al final del juicio, con mayor razón vedado en lo penal, por impedir el derecho a la defensa; omitiéndose los antecedentes y las decisiones propias de cuerpos colegiados; calificando como delitos hechos inexistentes, agravando inconstitucionalmente la situación procesal; negando el derecho a la palabra, y no acatar la amnistía resuelta por la Asamblea Constituyente, etc. Después de los Filan-jueces la última palabra es de la Corte Constitucional…

Hora GMT: 17/Abril/2009 - 05:09

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