Decenas de personas trabajabaron intensamente para desmontar las inmensas estructuras que sirvieron de escenario en Buenos Aires para los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo en Argentina, que concluyeron el martes pasado. La tarea para dejar todo en orden no fue sencilla: el Paseo del Bicentenario fue armado con 50 mil metros de estructuras tubulares y 27 mil metros cuadrados de lonas y bastidores. La fiesta del Bicentenario fue seguida por dos millones de personas y contó con la presencia de los presidentes de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela, como espectadores privilegiados. (EFE)
Hora GMT: 29/Mayo/2010 - 05:06
