Abierto de estados unidos 2009


Con este triunfo, el suizo se aseguró terminar el año en el primer lugar atp

NUEVA YORK. El número uno mundial, el suizo Roger Federer, salió de su primer obstáculo grande en el Abierto de tenis de Estados Unidos, que se juega en Nueva York, al derrotar ayer al australiano Lleyton Hewitt 3-6, 6-3, 7-5, 6-4 para avanzar a octavos de final del torneo.

Federer, que busca un sexto título consecutivo en las canchas de Flushing Meadows y el 16.° Gran Slam de su carrera, se enfrentará por el pase a los cuartos l al vencedor del duelo entre el estadounidense James Blake y el español Tommy Robredo.

Hewitt, ex número uno mundial y campeón del US Open en 2001, solo tuvo un momento de gloria en el primer set, cuando quebró el saque de Federer para llevarse el parcial.

Sin embargo, el suizo reencaminó su juego y fue despejando el camino con su potente servicio, que le proporcionó 15 aces, al tiempo que consiguió 51 tiros ganadores y ganó ocho de nueve puntos que subió a disputar a la red, para compensar los 59 errores no forzados que cometió.

La victoria le aseguró a Federer la permanencia en los más alto del ranking de la ATP por otro período, independientemente de que gane o no su sexto título en Flushing Meadows.

El "Expreso Suizo" se enfrentó a un Hewitt que salió muy agresivo, sobre todo después que Federer le ganó el primer game del partido en apenas un minuto.

Hewitt echó el primer set en su saco al quebrar el servicio del helvético en el último juego, luego de tres empates.

Federer se asentó en la cancha en el segundo tramo para quebrar en el quinto juego e irse delante 4-1, margen que le permitió caminar cómodo el resto del parcial, sacando tiros a las líneas y salvando pelotas increíbles.

El "Rey de Flushing Meadows" estaba de vuelta al partido, más enfocado, y trabajó el tercer set con la precisión relojera de su patria.

En situación comprometida levantó dos puntos de quiebre para el empate 2-2, y luego consiguió romper el servicio de Hewitt en el momento justo, para llevarse la manga 7-5, tras una hora y cuatro minutos de pelea.

Para el cuarto set ya Hewitt estaba de capa caída, pues todo lo que había probado ante Federer había sido insuficiente para escalar el tenis del campeón, tal alto como sus Alpes natales.

Hasta ese momento Hewitt había jugado su mejor tenis, con sólo 37 errores no forzados, mientras Federer acumulaba 59 -su cifra más alta en un partido de este Open- pero así y todo el suizo no había perdido la magia. (AFP)