Tráfico de influencias
Fabricio Correa fue recibido ayer por la Comisión de Participación Social de la Asamblea. En esta instancia Legislativa de mayoría opositora, Correa hizo pública una nueva denuncia de tráfico de influencias e involucró al cuñado del vicepresidente de la República, Lenín Moreno, quien habría recibido honorarios para conseguir contratos de Cosurca.
Correa reveló además que varios de los contratos firmados por el ministerio de Obras Públicas, Petroecuador, entre otras entidades, fueron suscritos en pleno Estado de Excepción, entre ellos el denominado Plan Relámpago que tuvo un costo $ 2 mil millones.
"Donde han ocurrido mas irregularidades es en el Estado de Excepción; piensan que emergencia es violar todos los procesos y principios", expresó el hermano del Presidente.
Junto a su abogado Joffre Campaña, Fabricio Correa iniciará desde la próxima semana un recorrido por varias provincias del país para recoger 25 mil firmas de respaldo como requisito constitucional para presentar en la Asamblea un proyecto de Ley que dé inmunidad a las personas que demuestren documentadamente la existencia de corrupción en los entes públicos a partir de la entrega de coimas.
También indicó que en los contratos firmados por Odebrecht para la construcción del proyecto Carrizal-Chone (Manabí) hay un sobreprecio por $104 millones. "Mientras no sanee todo el círculo rosa y obscuro del presidente, por su puesto que existe tráfico de influencias", dijo Correa. (SC)
Hora GMT: 13/Octubre/2009 - 05:07

13/Octubre/2009 a las 02:49
¡Ya basta de tanta podredumbre!
Esta sociedad está anestesiada ante tanto desparpajo, corrupción y violencia. La gente está más preocupada con llenarse el vientre a como dé lugar; mientras éste desgobierno despótico y sus podridas metástasis se aprovecha y afana activamente para llevarnos a la miseria material y la peor de todas las miserias humanas que es la decadencia moral.
Estamos hasta la coronilla con tantos “ñaños” torcidos que se han tomado el Poder del país por asalto. Los ecuatorianos nos merecemos algo mejor que todos esos sórdidos espectáculos.
Cambio un ñaño por otro y no quiero vuelto.