San José.- El ex presidente costarricense Rafael Ángel Calderón (1990-1994) se convirtió hoy en el primer ex mandatario del país en enfrentar cargos penales en un juicio por corrupción, del que espera salir absuelto.
Calderón se vio envuelto en la polémica en 2004, cuando la prensa destapó un supuesto desvío de fondos del Seguro Social del país, en el que están implicadas otras siete personas.
El ex gobernante, quien actualmente tiene interés en una nueva postulación presidencial para 2010, pasó varios meses en prisión preventiva entre 2004 y 2005 por este caso, del que siempre ha asegurado ser inocente.
Calderón se sentó hoy en el banquillo de los acusados, cuatro años después de iniciar la investigación formal por el desvío de fondos de un préstamo de $39,5 millones que la estatal Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) adquirió con el Gobierno de Finlandia para la compra de equipo médico a una firma de ese país.
Los cargos formales que presentó la Fiscalía en contra del ex mandatario son corrupción agravada y hurto de caudales públicos.
Según la Fiscalía, del crédito aprobado por el Congreso costarricense en 2001, el ex presidente, que actualmente está en libertad condicional, recibió en una cuenta bancaria en Panamá una comisión de $520 mil dólares.
La acusación indicó que cerca de ocho millones de dólares de ese crédito fueron repartidos por Calderón en comisiones entre políticos y funcionarios públicos que también están procesados, como el ex presidente de la CCSS, Eliseo Vargas.
Un total de ocho acusados, con Calderón y Vargas a la cabeza, escucharon hoy los cargos en su contra, en un debate judicial que se espera tome al menos un año.
El ex presidente afirmó que su único papel en la tramitación del crédito fue brindar "asesoría política" legítima, y que por sus servicios recibió un pago legal.
La acusación de la Fiscalía, presentada en marzo de 2007, indicó que Calderón, Vargas y los demás sospechosos, idearon un "plan delictivo" para permitir la compra de los equipos finlandeses, que en muchos casos eran innecesarios o estaban defectuosos y sacar provecho del préstamo contraído por el Estado. (EFE)
Hora GMT: 03/Noviembre/2008 - 22:18

03/Diciembre/2008 a las 10:40
Para combatir la plaga de la corrupción es importante que se apliquen en todos los organismos AUDITORIA DE STATUS ya que el fraude es "Cuestión de Conductas y Valores"
La Auditoria de Status, esta siendo cada vez más requerido por los gobiernos corporativos de las entidades públicas y privadas, debido a que muchas empresas están perdiendo su posición financiera patrimonial por los fraudes internos que realizan sus propios empleados y directivos por malversación de fondos, y la apropiación indebida de bienes o servicios.
El fraude interno en las empresas se ha extendido en el mundo y el más difícil de investigar y penalizar, las modalidades son tan variadas que van desde las más sencillas e ingenuas como la destrucción o pérdidas de documentación, hasta las más sofisticadas, en la creación de artificios contables financieros juegos con las cuentas contables de activos y pasivos y de resultados, es decir toda una reingeniería en uso de los medios disponibles como los avances de la tecnología; Esto va mucho más lejos de nuestra propia imaginación, por el solo hecho de ocupar un cargo directivo tomando decisiones donde la confianza depositada por sus directivos y por la sociedad ya no es un valor real peor un deber y responsabilidad el código de ética que de deba cumplirse. Desde luego la lealtad de los empleados hacia las empresas se ha deteriorado, y los empresarios y directivos tienen un nivel muy bajo de conciencia del problema. Esto les impide tomar medidas sencillas y de fácil aplicación para disminuir esta pérdida de rentabilidad y confianza.
La Auditoria de Status.- Se la define como la auditoria para investigar e indagar los enriquecimientos ilícitos de los empleados y ejecutivos en el acometimiento fraude interno, que se reflejan en los informes de responsabilidad legal. En definitiva la conducta miserable de algunos funcionarios o empleados que aprovechando el poder, directa u indirectamente, se aprovechan de privilegios inmorales, utilizando dinero publico o de otros para su ventaja personal.
El nivel patrimonial y/o nivel de gasto no acorde con el monto de ingresos por remuneraciones, presiones financieras para negociar con cierto proveedores, vínculos frecuentes con terceros que ostentan mala reputación en negocios oscuros, insistencia en hacer lo ilegal como legal, quejas y sentimientos de revancha con la empresa o entidad y el estilo de vida extravagante son señales frecuente de timbres de alarmas reiteradas en los procesos de Auditoria de Status, pistas que sin duda dan como resultado señales positivas de actos de colusión entre empleados o terceros vinculados.
Existen estadísticas que señalan índices de honestidad y deshonestidad (índices de corrupción) y valores de probabilidad de posibles fraudes internos a falta de controles internos y de acciones efectivas para prever los riesgos de fraude, sin duda que el fraude va por delate de los controles internos, ya que el fraude señala el grado de madurez e integridad de una organización y de cómo sus ejecutivos y empleados se siente identificado con la empresa y el rol que desempeñan en su lugar o posición de trabajo.
A pesar de las pólizas de fidelidad que se contrate, y de las declaraciones juramentadas de bienes que se exija al personal y ejecutivos de cualquier entidad no han dado como resultado la eliminación del fraude; si no se tiene en cuenta el ambiente propicio para el fraude, los factores que inciden en el fraude, y las medidas de prevención que resultan de los elementos del fraude (ver articulo del autor elementos del fraude)
El ambiente propicio para el fraude se podrían mencionar: La externalización de los procesos, renuncia por parte del trabajador de las vacaciones, existencia de conflictos de intereses en los procesos de negociación y administrativos, la fuerte rotación de personal, el incremento de los reclamos, el incremento de los índices de morosidad, el desorden administrativo en los procesos empresariales, la falta de autoridad, abuso de privilegios, descontrol en el uso de códigos o claves informáticas, falta de documentación y autorización de respaldo de los procesos operativos, debilidades de controles internos básicos que se reflejan en los procesos operativos, declaración de emergencia a procesos operativos para menor los controles y evadir normativas, la implementación de nuevos procesos sin el debido entrenamiento y lineamientos claros de políticas y procedimientos.
“El relacionar los costos de control con el valor de los activos es una falacia que desemboca en pérdidas que se acumulan en el ejercicio económico”.
Entre los factores propicio para el fraude: Falta de compromiso de la alta gerencia, Falta de controles básicos de control interno y la falta de cultura de mitigación de riesgos empresariales a tiempo que involucra la falta de confianza y de respaldo que se brinde para que se puedan denunciar los actos de fraude, la falta de sanciones civiles y penales, Falta de transparencias en los procesos judiciales, Afán de enriquecimiento rápido con bienes del estado, y La falta de decisión y volunta gubernamental han incidido en que los acciones de corrupción se conviertan en el acto mas normal y del acontecer diario en perjuicio de la grandes mayorías. (Ciudadanos) al igual que en las empresas privadas en perjuicios de los accionistas.
Las acciones para prevenir el fraude: Crear ambiente propicio de confianzas para que se denuncien los fraudes, Predicar con ejemplo en los más altos estamentos de la organización, Revisar periódicamente los antecedentes del personal, Revisar periódicamente el status de vida en relaciones a sus ingresos percibidos y de sus familiares y terceros vinculados, Mantener un código de ética aplicable y de conciencia empresarial con conciencia social para con sus trabajadores, clientes, proveedores y comunidad, Mantener el ambiente laboral positivo con reconocimiento justo por la labor que se desempeña, Dar disposiciones claras y coherentes a la organización empresarial, protección a la denuncias de buena fe, y Recordar a la organización que un cliente bien atendido es una inversión con retorno constate.
Elaborado Por: MsF.Econ. FÉLIX CAMPOVERDE-Catedrático Universitario, Asesor Empresarial Guayaquil-Ecuador