Aunque no cumplieron su objetivo de colocar 50 mil manifestantes en las calles de Guayaquil, a los evangélicos se les unieron algunos movimientos católicos, el ex diputado Henry Carrascal (SP) y la asambleísta Rosana Queirolo (AP).
Ellos, al igual que cerca de 2 000 personas que integraron la marcha efectuada ayer, estuvieron desde el inicio junto al pastor Francisco Loor, de la Secretaría Nacional de Comunidades Evangélicas.
La lucha se justifica, a criterio de Queirolo, luego de que la Mesa 1 de Derechos Fundamentales de la Asamblea Constituyente aprobó la protección de los niños, niñas y adolescentes, "sin garantizar el derecho a la vida desde la concepción", dijo.
Por su parte, el pastor Loor afirmó que su manifestación no estaba relacionada con la política sino con "la defensa a la fe, la familia y la vida".
La marcha, que recorrió desde el Parque del Centenario hasta la Rotonda, en el Malecón Simón Bolívar, no fue del todo pacífica. Hubo enfrentamientos con otros grupos de evangélicos contrarios a Loor, a quien lo acusaron de utilizar a los movimientos cristianos para fines políticos.
Otros agredieron a los extranjeros Josuah y Elizabeth Workieh, quienes calificaron a la marcha de "hipócrita". Ambos fueron rescatados por la Policía.
De su lado, la comunidad GLBT (Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales) anunció para el 28 de junio una caminata en contra de la discriminación. (NMCH)
Hora GMT: 23/Junio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
