Opinión de Diario HOY
No tiene justificación alguna la oposición de la Unión Nacional de Educadores (UNE) a la evaluación docente. Tras aplicar un sistema piloto de evaluación docente voluntaria, el Ministerio de Educación ha decidido la aplicación obligatoria de ella a partir de la última semana de mayo. El proceso de evaluación de los 118 mil maestros fiscales se desenvolverá de forma progresiva en cuatro años.
No se puede pensar en un mejoramiento cualitativo de la enseñanza en el Ecuador sin la aplicación de procedimientos técnicos de evaluación periódica del desempeño de los maestros. El sentido final de valorar ese desempeño es mejorar la calidad de la educación, una de las políticas de Estado que aprobó la ciudadanía con el Plan Decenal de Educación en consulta popular. El sistema previsto de evaluación docente dará oportunidad de acceso a becas y programas de capacitación a los maestros y estímulos económicos a los mejores evaluados, pero también dará oportunidad de remozar conocimientos y habilidades docentes a quienes obtengan insuficientes calificaciones y, sobre todo, la posibilidad de sujetarse a una nueva evaluación; por supuesto, los maestros que no aprueben la nueva evaluación, aun después de haber recibido la oportunidad de capacitarse, serán separados del Magisterio.
Resulta un contrasentido que el gremio de maestros rechace un mecanismo que estimula la excelencia docente y genera incentivos para la capacitación.
En el sistema previsto, se premia la excelencia docente con bonos a los que podrá aspirar el profesor en otra evaluación después de cuatro años. Lo ideal sería llegar a desarrollar un sistema de escalafón en el que las mejoras salariales se hallen vinculadas a la excelencia en el desempeño docente. La evaluación es una exigencia ética y técnica para los maestros, y una obligación social de rendición de cuentas a la comunidad que, con sus impuestos, financia la educación pública.
Hora GMT: 01/Abril/2009 - 05:12

14/Abril/2009 a las 18:15
Los docentes no nos oponemos a la Evaluación, pero es necesario fortalecer la preparación de los docentes a través de programas de capacitación que abarquen las diferentes áreas del Currículo de la Educación Básica; esta "Evaluación" pretende estigmatizar a los maestros y hacerlos caer en preguntas capciosas donde una pregunta puede tener varias respuestas correctas, en lugar de criticar tanto, el Gobierno debe optimizar y actualizar los conocimientos de los maestros.
Luego de esto si puede realizarse la evaluación, un maestro que recibe cursos y se actualiza, está motivado para desempeñar su labor docente de la mejor manera, con agrado y alegría.
24/Abril/2009 a las 19:59
Los maestros nos oponemos a la evaluación por considerarse inconstitucional y punitiva, compañeros declaremonos en rebeldia.