|    Pico y placa Quito:  9-0    |  

Especial de Toros

Publicado el 30/Noviembre/2008 | 00:12

'El Juli' se impone con inteligencia y torería

La feria de quito comenzó con un lleno y mucho ambiente en la plaza. la terna compuesta por "el juli", José mari manzanares y martín campuzano se esforzó por brindar espectáculo

Una vez más, Julián López "El Juli" demostró su jerarquía y se convirtió en el primer triunfador de la feria de Quito, después de cortar las dos orejas al segundo toro del festejo.

El público valoró en todo momento la disposición del torero madrileño, que rayó a un gran nivel en una tarde cuesta arriba, ya que los toro de Vistahermosa resultaron descastados y ofrecieron pocas posibilidades de lucimiento, y la terna se vio obligada a remontar una tarde complicada.

Y si Julián saboreó las mieles del triunfo, José Mari Manzanares tuvo que tragarse la amargura que supuso un lote descastado, con el que estuvo esforzado, de tal manera que su regreso a esta plaza cinco años más tarde, y en sustitución de Miguel Ángel Perera, solo se saldó con una ovación que agradeció resignado.

En medio de la actuación de los dos españoles, brilló con sello propio el ecuatoriano Martín Campuzano.

El joven novillero quiteño se doctoró con mucha dignidad y, de haber estado fino con la espada, quizá habría podido cortar algún apéndice. Al margen de esta consideración numérica, enseñó un magnífico concepto del toreo, pues siempre trató de hacer las cosas con acusada pureza y una convicción férrea en los instantes de apremio.

La faena importante sobrevino en el segundo, cuando "El Juli" sacó a relucir su bagaje para someter las bruscas embestidas de un toro que protestaba. A base de paciencia y colocación, el madrileño lo obligó, en un trasteo de menos a más que calentó al público, pendiente de cada uno de sus movimientos. Conocedor de los terrenos y las distancias, Julián le plantó cara en muletazos recios, tocados de mando y torería que vinieron a recordar el agradable momento de madurez por el que atraviesa.

Consciente de que podía redondear el triunfo, delante del cuarto se pegó un arrimón metiéndose entre los pitones, porfiando más de la cuenta para encelar al manso y robarle los pases que compusieron una faena maciza que coronó de una buena estocada.

Martín Campuzano pisó con firmeza la arena de Iñaquito y dejó entrever que puede llegar lejos, siempre y cuando su carrera tenga las oportunidades necesarias para que desarrolle el potencial que atesora.

Los detalles con el toro de la alternativa, como un ajustado quite por gaonera o varios pases de excelente factura, fueron el aliciente más agradable para una afición cariñosa y entregada con el paisano, en la tarde más importante de su vida torera hasta este momento.

Disculpa pública

Aprovecho la ocasión para ofrecer una disculpa al presidente de plaza, Mauricio Riofrío, de quien, en una crónica del año anterior, escribí que había "atracado" a Guillermo Albán al negarle una oreja que el público pedía con insistencia para el matador guayaquileño.

Nunca tuve el ánimo de ofenderlo al calificar así la actitud que adoptó en aquella corrida. Fue, simplemente, la errónea utilización de un término escrito con las prisas que supone el cierre en una redacción de periódico.

Así que, desde esta tribuna, hago la rectificación, pues los presidentes de plaza son personas honorables que desempeñan una función muy compleja y merecen nuestro respeto, aunque a veces no estemos de acuerdo con ellos.

Punto de vista


La nueva ilusión de Martín Campuzano

Por Santiago Aguilar

Especial para HOY

"Yo sé lo que es esto, es un día muy especial y emocionante. Disfrútalo, que tengas mucha suerte y que pronto compartamos nuevamente un cartel", fue lo que Julián López, "El Juli", dijo a Martín Campuzano en el momento de entregarle la espada y la muleta para doctorarlo en tauromaquia.

Campuzano, de 25 años, realizó una labor cargada de torería, buen gusto, inteligencia y valor.

Al término de la corrida, el sentir y el pensamiento de quienes asistimos a la Plaza de Toros Quito contrastaba con el malestar de Campuzano, quien, en la habitación 235 del hotel Quito, se despojaba de su vestido de luces diciéndose a sí mismo que el triunfo en el día más importante de su vida se le quedó en la punta de la espada, cuando repasaba mentalmente los momentos culminantes de sus dos importantes faenas. En el emocionado recuento, encontraron también espacio los recuerdos de su tío Ramiro, el matador Ricardo Cevallos y de su hermano Nicolás, quienes recibieron un homenaje, montera en mano, a la hora del vibrante brindis.

Es cierto que el desafortunado manejo de los aceros le impidió acompañar a "El Juli" en su salida en hombros. Sin embargo, el aficionado se llevó a casa el corazón cargado de entusiasmo tras descubrir un torero ecuatoriano de gran proyección.

En horas en que la fiesta de los toros recibe absurdos e injustos embates, se nutre y crece con la multitudinaria presencia de público en los tendidos y el nacimiento de una nueva ilusión vestida de torero.

Hora GMT: 30/Noviembre/2008 - 05:12

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Comentarios

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  1. 1 Karel Zak desde - Quito

    Buenos días.

    ¿Cómo es posible que un Diario tan importante como "El Comercio" tenga tantas faltas de ortografía publicadas en su sitio web?

    Estas faltas ni un niño de primer grado la tendría. En el artículo sobre toros, está escrita la palabra "quito" en vez de Quito. Por Dios, como dije anteriormente, hasta un niño de primer grado sabría cómo escribir correctamente el nombre de nuestra ciudad. Después, ¿José mari manzanares y martín campuzano?

    ¿Es que acaso no tienen tiempo y respeto por sus lectores? ¡Por favor!
    Si es que necesitan una persona que revise sus textos me pongo a su disposición.

    ¿Sus artículos son escritos por verdaderos periodistas? Parece que por simples ignorantes sinceramente, que no saben ni escribir.

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