La enfermedad pulmonar obstructiva crónica es irreversible, pero puede tratarse
"No puedo levantarme de la cama sin ayuda. Mi esposa me asea a diario, pues cualquier esfuerzo me agota", cuenta Luis B. (68), quien padece la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o enfermedad del fumador, hace siete años.
Con una voz entrecortada por la falta de aire, Luis relata su pasión por el cigarrillo y recuerda que desde los 40 años fumaba entre 6 y 8 tabacos al día, pese al malestar que el hábito generaba en su familia.
Ahora, desde su cama, en la que reposa desde hace unos dos años, el hombre se lamenta por las limitaciones que le impone la enfermedad. Aparte de ello, invierte alrededor de $100 mensuales en medicinas, y en ocasiones depende de un tanque de oxígeno.
La EPOC es una enfermedad progresiva que engloba la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar. Se le atribuye al tabaco, pero existen otros factores como predisposición genética e inhalación de sustancias tóxicas.
"El 90% de los pacientes con EPOC son fumadores. La exposición al humo de la leña o el contacto directo con tierra, cemento, tiza... influyen en el diagnóstico", advierte Eduardo Schiavi, neumólogo argentino.
Entre sus síntomas, están la tos constante y la expectoración (flema). "Es la primera alerta para un fumador. El médico debe realizar una espirometría, examen que mide la capacidad pulmonar y detecta la enfermedad, aunque no haya síntomas", sostiene.
Según el especialista, el problema afecta aproximadamente al 8% de la población mayor de 40 años en América Latina.
"Varios estudios estiman que para 2020 se convertirá en la tercera causa de muerte y la cuarta de discapacidad en el mundo", añade Schiavi.
Por su lado, Vicente Dávalos, cardiólogo, indica que las afecciones pulmonares también dificultan el funcionamiento del corazón, encargado de purificar la sangre del organismo.
"Cuando los pulmones dejan de funcionar, la presión arterial pulmonar aumenta y produce un daño severo en el corazón", explica el galeno, quien asegura que esa alteración puede provocar trombosis venosa, arritmia cardíaca o cáncer.
Sin embargo, los especialistas coinciden en que la afección puede tratarse pese a ser irreversible. "Aunque los esfuerzos físicos están contraindicados, la caminata es una alternativa. Lo primordial es que el paciente haya dejado el cigarrillo", señala Schiavi.
Otra de las recomendaciones es evitar los lugares contaminados y procurar habitar en zonas cercanas al nivel del mar, para mejorar la oxigenación. (GM)
¿En qué consiste la espirometría?
La espirometría consiste en una serie de pruebas respiratorias que miden la capacidad pulmonar, el volumen y la rapidez con que los flujos aéreos se movilizan.
"El procedimiento es rápido y sencillo. El paciente debe inhalar a su máxima capacidad para luego expulsar el aire por medio de un tubo conectado a una máquina. Eso se repite dos o tres veces", explica Schiavi.
Para el galeno, esta práctica debería realizarla todo médico general que atiende a un fumador. "El riesgo de la enfermedad es que no tiene síntomas, y una persona puede sufrirla por años. El examen es el único método de prevención", añade.
Hora GMT: 29/Octubre/2008 - 05:07
