Parques y Jardines de la Emmop aplicará un plan de mantenimiento intenso este año, en especial para el arte público
La estatua de un centauro que permanecía en las afueras de la Administración Zonal Norte fue cubierta con una capa de pantina (líquido para proteger objetos) por César Catota, quien después le aplicó una preparación de miel de abeja y colofina para que luzca con brillo.
La escultura fue llevada a Parques y Jardines de la Emmop, en donde fue sometida a un proceso de mantenimiento intenso. Esta forma parte de los monumentos que han sido durante 2009 objeto de vandalismo.
Entre ellos, sobresalen las esculturas de Winston Churchil, José Martí, Cristóbal Colón, varios bustos de la plaza Indoamérica y el toro del Ministerio de Agricultura.
Según datos de la Emmop, de 400 monumentos, estatuas y bustos que están colocados en el Distrito, 20 fueron restaurados entre octubre y diciembre de 2009.
Los daños más frecuentes se producen por ralladuras en las superficies y grafitis.
Por esto, Francisco Proaño, director de Parques y Jardines, indicó que se aplicará desde esta semana un cronograma intensivo para el cuidado de todas las piezas.
Para ello, cuentan desde hace cinco años con un inventario técnico que registra el estado de conservación de cada una de las obras.
"Hay que reconocer que solo se dio mantenimiento a ciertas esculturas en la anterior administración municipal, lo que ha generado deterioro en los monumentos públicos. La restauración durará 14 semanas. En cada una de ellas, se rehabilitarán cuatro esculturas", señaló.
Parte de la fase de mantenimiento de arte público incluye la restauración de juegos infantiles y mobiliario urbano de parques y plazas de la capital.
Una de las primeras medidas fue clasificar en una lista los parques y plazas más deterioradas para iniciar por allí la rehabilitación. Además, se mantuvieron reuniones con artistas de grafiti, en las que se acordó el que estos grupos utilicen solo ciertos murales para expresar sus diseños.
Otro de los problemas de las piezas de valor histórico y cultural son los robos frecuentes de los que son víctimas. Durante 2008, fueron robadas 17 esculturas y 25 placas, las que fueron reemplazadas por creaciones idénticas de restauradores.
Rafael Quilanqui, inspector del taller público, explicó que las obras son sustraídas para fundirlas y moldear pailas y objetos de decoración.
Enfatizó que esta práctica ha disminuido porque se colocó un sistema de anclaje más firme a pedestales de bustos y esculturas. (MDA)
Hora GMT: 12/Marzo/2010 - 05:03
