Una supuesta entrega de bonos a los empleados de la Superintendencia de Bancos, que sumarían un gasto de aproximadamente $15 millones, fue denunciada hoy por la Contraloría General del Estado, entidad que habría detectado esta desviación de fondos estatales.
De acuerdo con un informe presentado por Contraloría, durante el período de abril de 2006 a noviembre de 2008, se habrían entregado un llamado bono de pubertad, que llegaba a unos $440, y se les otorgaba a los empleados cuyos hijos cumplieran 12 años de edad.
Además, se entregaba otro bono adicional, equivalente a 2,5 sueldos básicos, llamado bono por decenio para los funcionarios de la Súper que cumplieran 10 años en la empresa.
Solo en este bono la Superintendencia destinó más de $3 millones a trabajadores activos de la institución y más de $300 mil a ex empleados totalmente desvinculados de la institución, pero que habían cumplido diez años de trabajar en la compañía.
Además, se habría realizado el pago de bonos transitorios y funcionales, como es el caso de un pago por el bono temporal adicional a la remuneración mensual unificada (RMU) adjudicada a funcionarios transitorios, y un bono funcional a la RMU de funcionarios en cargos técnicos y administrativos.
En el caso de los bonos temporales, se habría entregado el equivalente al 75% el RMU a cada funcionario transitorio, y en el caso del bono funcional un aproximado de 400 a 1 200 a funcionarios en cargos técnicos y administrativos.
El bono de pubertad fue entregado a un total de 50 trabajadores, según señala el informe presentado por Contraloría luego de realizar a examen especial de auditoria a la Superintendencia de Bancos y tal como lo reseñó hoy el noticiero de Teleamazonas. (LGP)
Hora GMT: 16/Enero/2009 - 22:37

16/Enero/2009 a las 18:43
Si bien es cierto que se escandalizan por ese tipo de bonos dados en una entidad pública y lo cual muchas veces es reprochable, también es cierto que el retrazo de nuestra economía se debe principalmente a la falta de competitividad en los salarios y esto a su vez es lo que fomenta la corrupción. Si queremos que las cosas cambien en Ecuador, debemos pagar bien a nuestros empleados públicos para que no se fomente la corrupción. Es preferible tener 15 empleados bien pagados y que sepan hacer su trabajo que 150 empleados mal pagados y corruptos.
Saludos,
Christian