Al 30 de abril, luego de ingresar los saldos de los fondos petroleros en la Cuenta Única del Ministerio de Finanzas, esta acumuló $2 250 millones en efectivo. Tal disponibilidad disminuyó a unos $1 000 millones como consecuencia del pago de la deuda al IESS por $888 millones y reducción de la deuda externa. En 2008 los ingresos petroleros son muy superiores a 2007, debido al precio del barril de petróleo exportado, que supera los $100, mientras el año anterior fue $59. En el primer semestre el Estado consumió todos los ingresos, a pesar que los gastos corrientes obligatorios son estacionalmente menores y la baja ejecución de los gastos de capital.
El segundo semestre, aun si los ingresos petroleros se mantienen en el mismo nivel, no serán suficientes para sostener las mayores demandas de gasto derivadas del proceso electoral, satisfacciones políticas, retroactivos de aumentos de sueldos y decimoterceros y cuarto sueldos, más subsidios eléctricos y agrícolas, mayor gasto de capital. Es de esperar que los saldos efectivos de la Caja Fiscal sigan en franca reducción hasta licuar los ahorros petroleros.
Existen proyectos ya iniciados en los sectores petrolero y eléctrico que exigen recursos en el presente año y hasta su conclusión en los años siguientes. Si persiste el desorden fiscal y consumo de los saldos de los fondos petroleros e ingresos futuros, los proyectos en marcha no podrán concluirse. De allí la importancia de mantener fideicomisos como el Feiseh, que se suprimió. Sin retomar los principios de prudencia fiscal, ahorro y límites al gasto, las finanzas públicas colapsarán con serias consecuencias para los pobres.
Hora GMT: 04/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Jaime Carrera/ Observatorio de la Política Fiscal
