Opinión de Diario HOY
En el Panorama Laboral 2009, presentado días atrás por la OIT, se pone de relieve que la crisis internacional revertió en 2009 la tendencia del lustro anterior a la reducción de la tasa del desempleo en América Latina, que pasó del 11,4% en 2002 al 7,5% en 2008. Para 2009, sin embargo, el índice regional de desempleo urbano subió al 8,4%. El aumento de casi un punto porcentual representó la incorporación de más de 2 millones de personas al ejército de desempleados.
El informe observa el gran impacto del desempleo entre los jóvenes. El Ecuador es uno de los países en los que más se incrementó el desempleo juvenil: pasó del 14,4% en 2008 a 17,5% en 2009.
Para 2010, es poco optimista el panorama laboral: aunque prevé una leve reducción del desempleo (avizora un tasa promedio del 8,2%), señala que no disminuirá el número de desempleados si se considera el aumento anual de la fuerza laboral.
La pérdida de puestos de trabajo afectó con fuerza al Ecuador. Entre julio y septiembre, el índice de desempleados llegó al 9,1%, de acuerdo con el INEC. Si bien el último trimestre, se redujo el desempleo de acuerdo con las cifras oficiales en 1,2 puntos porcentuales, los 7,9% con que cerró el año fueron mayores al índice del 7,3% de diciembre de 2008.
En las críticas circunstancias laborales del país y de la región, cobra más importancia el compromiso básico que señala la OIT para todos los Gobiernos: el trabajo de las personas y, por ende, el desarrollo de las empresas y de las fuentes de empleo deben ser los objetivos centrales de las políticas económicas de los países.
No es posible incrementar el empleo y mejorar la calidad de este sin crecimiento económico. La reducción del desempleo pasa por períodos de crecimiento económico, como se experimento entre 2002 y 2008 en América Latina. En 2009, que se produjo un crecimiento negativo del PIB de alrededor de 1,8%, se produjo al mismo tiempo el incremento del desempleo.
Hora GMT: 25/Enero/2010 - 05:15
