Fuego cruzado de acusaciones se registró ayer entre empleados y el actual administrador temporal de la compañía automotriz EICA. Las denuncias sobre la disminución de las ventas, el cobro de supuestos megasueldos y la restricción de líneas de crédito y distribuidoras comerciales abrió el debate.
Paúl Carmigniani, gerente general de Sociedad Industrial y Comercial EICA, dijo que en junio se vendieron 50 vehículos, pero que en julio, mes en el que la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD), se incautó de la empresa, se vendieron solo tres autos.
También, indicó que las compañías de seguros retiraron las garantías y que los proveedores como Case y Kia cerraron las líneas de crédito, por lo cual la compra de maquinarias o carros debe pagarse por adelantado a esas distribuidoras.
Pasadas las 16:00, Luis Fernando Salas, nombrado como administrador por la AGD, dio una rueda de prensa y desmentió las denuncias. Señaló que en un viaje a Brasil, se concretó una línea de crédito por USD 10 millones con Case. Y dijo que se perdieron las líneas de crédito por la información malintencionada que se entregó a las distribuidoras. Ante eso, advirtió, se iniciarán investigaciones. Además, negó que se están pagando megasueldos a los cinco colaboradores que ingresaron en su administración.
Luego de sus declaraciones, varios empleados presentes le gritaron mentiroso. Pero Salas salió del lugar sin dar más detalles.
Mientras tanto, ayer el abogado del grupo Isaías, Jorge Zavala Egas recibió la notificación de que su propuesta de pago a la AGD no era procedente.
Zavala junto a Carlos Pareja entregaron una propuesta al Directorio de la AGD para que se suspendan las incautaciones. Recién vamos a estudiar el asunto el fin de semana. Hay términos jurídicos que vamos a revisar para ver si volvemos a proponer, dijo.
Hora GMT: 16/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario EL COMERCIO Ciudad Quito
