Por Joaquín Hernández Alvarado
alandazu@hoy.com.ec
El notable triunfo del candidato presidencial de la Coalición para el Cambio, identificada en términos políticos convencionales como de centro derecha, Sebastián Piñera, en las elecciones chilenas del pasado domingo 13, es un claro mensaje a América Latina de la preferencia de ese país por un modelo definido por la competitividad empresarial, el emprendimiento en la búsqueda de mercados y la democracia liberal.
Piñera es un típico representante de este modelo: proveniente de la clase media chilena, se ha convertido, gracias a su gestión, en un empresario millonario y exitoso, una especie de referente de lo que el país quiere ser. Por otra parte, Piñera ha dejado atrás el típico discurso empresarial de los años noventa, obsesionado solo por hacer dinero y figurar en el ranking de los triunfadores. Ha entendido que las demandas de globalización a ultranza tienen que poner los pies en la tierra. Su preocupación por la inclusión, por la responsabilidad social ha permeado las fronteras que dividían tradicionalmente la izquierda de la derecha. Piñera ha dado en el blanco al coincidir con el pedido de los chilenos de más empleo, seguridad y, en general, crecimiento económico solidario.
Paradójicamente, el porcentaje obtenido por Piñera del 44,03% -se habla de un triunfo histórico-, más allá de lo que se esperaba tanto por sus partidarios como por sus rivales, le señala como el elegido para llevar adelante el modelo económico chileno desarrollado en los cuatro períodos de la Concertación, en la que los votantes parecen haber perdido la fe de que pueda hacerlo.
La victoria de Piñera señala también que el pasado chileno dividido entre las figuras de Salvador Allende y Augusto Pinochet está quedando cada vez más atrás y que de lo que se trata es de una mirada-apuesta por el futuro. Ciertamente, Piñera no puede ser identificado con la figura del dictador que gobernó Chile desde 1973, pero los partidos que fueron los autores del fin de esa dictadura y del paso a la democracia, los de la Concertación, son hoy los derrotados por una gama de razones que van desde el desgaste hasta la pérdida de credibilidad en lo que prometen.
El triunfo de Piñera ha sido en todo el país. Obtuvo mayoría en todas las regiones y un alto porcentaje de votos en el Santiago metropolitano. Es la primera vez que la Concertación de partidos pierde tan ampliamente. A nivel del Senado y de la Cámara de Diputados, los representantes de lo que es hoy el oficialismo pasarán a ser minoría. La presidenta Bachelet, pese a su popularidad y aprobación, no pudo traspasar en votos ese afecto mayoritario del pueblo chileno.
Para los que afirman que existe una tendencia hegemónica de izquierda en América Latina, el problema siempre ha sido precisar de qué izquierda se habla, los resultados de las elecciones chilenas son un baño de agua fría. La convulsión que enmarca las elecciones bolivianas y venezolanas no tiene nada que ver con lo sucedido el domingo en Chile. Ni tampoco el retorno al pasado, a un Estado autoritario regentado por un dictador omnipotente.
Hora GMT: 15/Diciembre/2009 - 05:09

15/Diciembre/2009 a las 09:51
Que irán a decir los trasnochados sociolistos de la robuloción ciudadana??
Esas son las tendencias que llevan progreso a los pueblos !!
Tiene que haber un despartar en toda América Latina para sacudirse de todos estos dictadorsuelos que empobrecen a sus pueblos ( los del alba ) y que solo traen tragedia, dolor, desolación y delincuencia que empieza por ellos mismos. Ya Honduras nos dió una lección democrática de cómo proceder con quellos que atentan contra la constitución y sus leyes y ahora gozarán de un periodo de paz y progreso con mandatarios legítimos.
15/Diciembre/2009 a las 11:33
Totalmente equivocado anda el señor Hernández, la derecha en las elecciones antepenúltimas en Chile obtuvo mas del 48% de los votos en la primera vuelta, el mismo Piñera en las penúltimas elecciones obtuvo mas del 47% y perdió en la segunda vuelta contra Bachelet, en estas elecciones desciende al 44% en primera vuelta, lo que no le asegura ni de lejos que vaya a ganar en la final. El candidato desesperadamente sale a rogar por los votos de Hernández-Ominani, siendo el planteamiento político de este último en las elecciones, mas tirado a la izquierda que los de la concertación, y no hay que olvidar que recién en estas elecciones aparece el candidato del Partido Comunista, entonces hay un atractivo 27% que difícilmente irán a respaldar a Piñera.
Por otro lado cabe anotar que cualquiera que gane de los dos finalistas no causará gran cambio en el desempeño político, económico y armamentista de ese país, Chile se rige con una coraza blindada sobre su constitución, y es a esa constitución a la que ese 27% la ha puesto el ojo para cambiarla, entonces ya existe un significativo porcentaje que propugna un cambio de las leyes chilenas, que precisamente busca que se trabaje por un reparto mas equitativo de las grandes riquezas que produce el país austral para beneficio de las mayorías que han visto como en los últimos años se ha agrandado la brecha entre ricos y pobres, y cabe mencionar los poco conocidos cinturones de miseria alrededor de las urbes chilenas y en el campo. Nosotros solo conocemos los resultados macroeconómicos que se publicitan en el exterior, pero la realidad misma del día a día de los de a pie en Chile es desesperante para sus habitantes, que como anoto ya son un 27% que antes no existía. La verdadera preocupación para los de la Concertación y la Derecha es ese porcentaje que va creciendo día a día, por lo que el accionar de cualquiera que gane es volver los ojos a ese descontento que va creciendo a pasos agigantados.
Y nuevamente el señor Juan Sebastián (Que ni el nombre es auténtico)se gradúa de golpista, al aplaudir un golpe de estado propiciado por gorilas. La democracia es eso, ganar en las urnas el derecho a gobernar, no ser el resultado de la irrupción de las bayonetas en el quehacer organizado de cada pueblo, gentes como usted estimado señor son peligrosos y de ustedes debemos cuidarnos mas que nada, ya que por un plato de lentejas traicionarían a su Patria y no les importaría las muertes y el atropello gorilesco, con el afán de regresar al robo oprobioso al que estuvieron acostumbrados con las huestes social cristianas.
15/Diciembre/2009 a las 11:59
Mil disculpas por el error, es Enríquez-Ominami
15/Diciembre/2009 a las 12:14
con el triunfo de lobo en el pueblo valiente de hondura, y el de piñera en chile se le esta serrando el paso alos ineptos y anviciosos comunistas en america latina
08/Enero/2010 a las 21:01
Sr Villacrés:
Como chileno, me molesta profundamente que alguién que vive en Quito opine copiando todo lo que dicen los concertacionistas de izquierda de mi país.En Chile hay concertacionistas Piñeristas.
Cuando Ud. compara la elección de hace 4 años, Piñera alcanzó 48 % y antes algo parecido Lavín y que ahora alcanzó 44% está comparando peras con plátanos, lo que no me extraña porque Ud . no vive acá..Este triunfo ha sido reconocido por la izquierda como un triunfo de Piñera.,pues se enfrento a 3 candidaturas de izquierda.Yo voté por Henriquez-O y ahora lo haré por Piñera, porque hay que terminar con la CORRUPCIÓN,INTERVENCIÓn, OCUPACIón DE CARGOS PÚBLICOS DE PERSONAS QUE APENAAS SABEN LEERoESCRIBIR,que en Chile es raro.Piñera tiene un eouipo de jóvenes profesionales de alta calidad lo que la concertación nunca ha tenido.Sólo políticos.
Será un Gobierno totalmente distinto a la izquierda chavista , que domina vuestro país.Esto es repudiado por todos los m´dicos ecuatorianos,amigos que viven y trabajan en Chile y SON MUCHOS.
Aunque no lo conozco me acordaré de Ud. lanoche del triunfo de PIÑERA.Viva Chile