La dura semana por la que atravesó Emelec luego de la goleada que le propinó el Deportivo Cuenca, quedó en el olvido luego de la victoria de ayer frente a Éspoli 2-0.
El encuentro fue marcado negativamente por la lesión que sufrió el argentino Daniel Vega, al recibir un golpe de codo en el rostro de parte del jugador policial Freddy Nazareno.
Aunque no fue el equipo contundente que esperaba la hinchada, los eléctricos no sintieron la ausencia del estratega Juan Urquiza, quien viajó a Argentina. El asistente técnico Humberto Pizarro fue quien dirigió a Emelec.
Después del cotejo, más de un hincha azul valoró el resultado y no la actuación de su equipo en la cancha. Y es que desde los primeros minutos quien dominó el partido fue el equipo visitante. Los dirigidos por Salvador Raguzza poblaron el medio campo y dejaron sin ideas a los volantes de creación de Emelec.
En el conjunto local, Fernando Guerrero intentó ser el hombre desequilibrante de medio campo hacia delante, pero la dura marca de los zagueros de Éspoli le impidieron llegar con claridad al arco rival.
Pizarro dispuso el cambio posicional de Guerrero de la banda izquierda al centro de la cancha, lo cual cambió el panorama local.
El primer gol del Ballet Azul llegó a los 41 a través de Gonzalo Ludueña quien fabricó un contundente contragolpe con Daniel Vega y venció al portero Máximo Banguera.
El nivel de Guerrero aumentó y fue él quien amplió el marcador a los 26 mostrando su destreza para una definición elegante.
Emelec y Éspoli terminaron el partido con 10 jugadores. Del lado de los eléctricos fue expulsado Ludueña y del lado visitante salió Henrry León.
Al final del partido, el diagnóstico médico azul indicó que Trapito Vega tuvo una lesión grave en su mandíbula. La evaluación se conocerá hoy por los galenos del club. (LCH)
Hora GMT: 07/Abril/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
