El Ministerio de Relaciones Laborales reconoce cuatro tipos de enfermedades profesionales. Trabajadores no las conocen
Cristian Gualán nunca imaginó que al mes de ingresar a laborar en una fábrica serÃa vÃctima de un terrible accidente laboral que por poco le cuesta uno de sus miembros: la mano izquierda.
"Un tubo de PVC se atascó y metà la mano izquierda en una máquina industrial que me arrastró hasta una sierra, la que me cortó totalmente la mano", recordó.
A pesar de la gravedad del accidente, Cristian tuvo la ayuda de un amigo y compañero de trabajo, Daniel, quien metió el miembro en una congeladora.
Inmediatamente, Cristian fue sometido a una intervención de más de siete horas para reimplantarle su mano. "Fue como armar un rompecabezas en miniatura", expresó Franklin Paredes, el cirujano, que junto a otros dos profesionales del Hospital Metropolitano, operó al joven de 24 años.
Este tipo de accidentes está tipificado en el Manual de seguridad del Ministerio de Relaciones Laborales (MRL) como enfermedad profesional, que según el Código de Trabajo son todas las afecciones agudas o crónicas causadas de manera directa por el ejercicio de la profesión o labor que realiza el trabajador y que producen incapacidad.
Sin embargo, la única condición determinante para una enfermedad profesional es que se origine por exposición a factores de riesgo derivados del trabajo.
La pérdida de la visión, sordera profesional, hernias o desviaciones de la columna y afecciones pulmonares son consideradas, en la actualidad, como enfermedades profesionales.
Es el caso de José Luis Villalba, empleado de una empresa rectificadora de motores, quien pese a contar con todo el equipo de seguridad que su profesión le exige, no pudo impedir que uno de sus ojos sufra consecuencias. "Ya me han operado dos veces, pero creo que no recuperaré totalmente la vista", expresó.
Para las autoridades, este tipo de enfermedades no son conocidas por la mayorÃa de trabajadores. En efecto, hasta el Ministerio de Relaciones Laborales llega un promedio de tan solo 20 solicitudes de atención y asesorÃa por este tipo de situaciones.
Gonzalo Lema, chofer de la misma rectificadora, contó su situación luego de 10 años de trabajar para esa empresa. "En ocasiones me duele la espalda, ya que debo levantar pesos grandes constantemente", señaló.
Representantes del MRL explicaron que una persona es diagnosticada con una enfermedad profesional bajo cinco criterios: uno clÃnico, determinado mediante la entrevista con el trabajador; un criterio ocupacional, que analiza aspectos como salubridad, jornadas de trabajo, tiempo de descanso, entre algunos otros factores. A esto se suma un criterio epidemiológico, mediante el estudio de antecedentes de otros trabajadores con el mismo problema. Un cuarto criterio es el legal, dictaminado por un médico ocupacional experto en riesgos del trabajo.
Por último, está el criterio del laboratorio, que puede constituirse en decisivo, ya que en él se realizan determinaciones en el trabajador y en el ambiente de trabajo.
Cristian Gualán, realizó los trámites correspondientes para el pago de una indemnización, ya que su accidente lo deja con un 50% de incapacidad para realizar el trabajo que cumplÃa anteriormente.
Sin embargo, es el IESS quien determinará la existencia de una enfermedad profesional y por ende, el pago de indemnizaciones. (MB)
Para considerar
El IESS da un subsidio a los afiliados que reporten una enfermedad profesional.
El ministerio de Relaciones Laborales brinda también asesorÃa y asistencia a los trabajadores que tengan este tipo de dolencias.
El empresario es responsable de la seguridad del personal a su cargo, cualquiera que sea su actividad.








26/Febrero/2010 a las 12:33
yo creo que en el ecuador deberian tener seguridad de trabajo charlas sobre el trabajo a realizar y las emporesas deberian tener mutuas laborales como se tienen en paises demas